Donde hay consciencia, hay una decisión.- Mahatma Gandhi

La libertad siempre ha sido uno de los grandes principios por los que el ser humano, incansablemente, se ha esforzado en preservar y lograr. La libertad de expresión y de creencias, entre otras. Algo hemos avanzado al respecto, sin embargo, a veces, estamos atados a ciertos condicionamientos internos que hemos ido creando a lo largo de la vida. Llegan a ser una “esclavitud” a nivel emocional y mental. Por esto, es muy importante la libertad de pensar, experimentar y expresar pensamientos y sentimientos, sin estar condicionados por factores externos o por tendencias negativas de la personalidad.

Un hábito humano es proyectarnos en los demás. Muchos aspectos que vemos en los otros son proyección y reflejo de nuestra personalidad.

¿Qué es lo que pensamos o vemos en el otro?, ¿qué nos dice acerca de nosotros mismos? No siempre vemos el mundo tal cual es, sino como somos nosotros.

Las adicciones están creciendo rápidamente. Parece ser que podemos ser adictos a cualquier cosa: tarjetas de crédito, teléfonos celulares, en exceso comer, beber, fumar, sexo, trabajo, juegos de azar, internet, futbol, dinero, poder, etc.; la lista es interminable. Esto demuestra que existe un vacío interior que se intenta llenar con cosas externas. Al ser adictos, la voluntad y la libertad se van debilitando y se va cayendo en acciones compulsivas que nos impiden optar por lo que realmente es valioso, provocando una pérdida de autoestima y también ansiedad y dependencia.

El origen de muchas adicciones puede ser una desesperada necesidad de solucionar alguna situación problemática o de subsanar la falta de amor, respeto, atención y consideración. Es cierto que SÍ podemos modificar viejos hábitos o creencias, por lo que hay que tener alguna motivación que sea una poderosa fuerza que nos dirija, un objetivo que mantenga dicha motivación como el atleta que se prepara para competir en los Juegos Olímpicos y ganar una medalla al demostrar ser el mejor en su disciplina.

En la vida es vital estar convencid@ de lo que se quiere, fijarse metas y tener confianza y fe en que podemos alcanzarlas esforzándonos a diario hasta lograrlas.

¡Ánimo! hay que aprender a vivir.