El objetivo de esta columna siempre ha sido redimensionar la importancia de las pymes en la calidad de vida de la sociedad, ya que representan la mayoría del empleo y recursos para el gobierno mediante impuestos. Siempre intento investigar medidas fiscales, políticas públicas, así como condiciones del mercado que rodean a las pymes nacional y regionalmente.

Pero un componente que siempre olvido es el factor cultural. Este es el conocimiento y conciencia de apoyar a las empresas locales para mantener el empleo y el capital privado con todos los beneficios económicos implícitos, mantener un gusto por los sabores y productos locales, pero también promover hábitos de comprar lo que realmente necesitas y evitar el dispendio que las grandes tiendas promueven a crédito mediante campañas de marketing para adquirir productos de estatus para diferenciarse y acentuar más las clases sociales.
La nueva campaña de Canacintra “Hecho en Yucatán” tiene el objetivo de mantener el orgullo de consumir productos y servicios yucatecos. Los beneficios son: valorar y preservar nuestros productos, así como nuestra identidad cultural y, al mismo tiempo, garantizar el desarrollo económico de Yucatán en el futuro.

No es primera vez que sucede esto, en la época del gobernador Patricio Patrón hubo una campaña similar, pero terminó en su sexenio. Las campañas de aprecio a lo local han funcionado en Alemania y es de los pocos lugares del mundo en los que Wal-Mart cerró ante la disciplina y cultura de comprar productos locales y solo los necesarios para la vida familiar, y en Japón, donde el orgullo por sus productos se ha replicado en su sociedad y en el mundo.

Las cámaras empresariales son factor de desarrollo integral; esta iniciativa de Canacintra, encabezada por Juan Manuel Ponce Díaz, apela a formar un conciencia colectiva de aprecio y consumo de lo hecho en Yucatán, pero Coparmex, dirigida por José Antonio Loret, no se queda atrás. Los estudios de calidad del gasto estatal de Yucatán y sus resultados han puesto en la mira los próximos presupuestos locales y la medición del impacto en la sociedad, y Canaco, liderada por Michel Salum, ha empujado el tema del aumento de la tarifa eléctrica que no ha sido proporcional a la inflación, paridad cambiaria o precio del petróleo y que ha sido una medida recaudatoria cuyo costo han pagado principalmente los empresarios. Ojalá rompan nuestra indiferencia y abracemos estas ideas.