Les voy a presentar a Israel “Vikingo” Cano Alonzo, actual campeón nacional de muay thai, avalado por Dux Ryu Kickboxing Internacional (DRKB). Este yucateco de apenas 24 años de edad y 7 practicando artes marciales, pretende promocionar el boxeo tailandés en todo el Sureste mexicano.

En su camino marcial el “Vikingo” ha practicado lima lama, judo y  brazilian Jiu-jitsu, compitiendo con éxito en estas disciplinas, siendo el muay thai en la cual se consolidó campeón nacional bajo la guía del introductor del boxeo tailandés en Yucatán, Víctor Medina.

En la actualidad, tiene en Conkal un grupo de entrenamiento en el cual comparte sus conocimientos y experiencia con el aval de su maestro, en breve iniciará un proyecto en la Hacienda Xcuyún para promover aún más el muay thai.

Pese a la “fiereza” que despliega en sus combates el “Vikingo” es un hombre pacífico, a quien las artes marciales lo han vuelto más seguro de sí mismo, de raíces religiosas agradece a Dios por haber conocido, según sus palabras, a excelentes personas además del impulso que le da su hija y su novia, sus dos grandes amores.

Entre sus actuaciones más relevantes está el haber realizado un combate en kickboxing, en un evento del profesor Jorge Ahuatzin, y en judo en un torneo nacional derrotando a un oponente de Monterrey.

La disciplina lo caracteriza, ya que mientras la mayoría de la gente duerme, él está entrenando el denominado arte marcial más respetado del mundo; trabajo de saco, manoplas, codos y rodillas constituye parte de su arsenal de combate.

Israel Cano tiene clara su meta, que es promover la práctica del muay thai para alejar a los jóvenes de adicciones y poner su esfuerzo para llevar a quienes así lo deseen a competir en un ring, sin embargo, está consciente que el arte marcial es mucho más que eso, es todo un estilo de vida en el cual el respeto y la preservación de los valores de la familia deben estar siempre presentes.