En su muro del Facebook (16-IV-2018), el Dr. Raúl Vela Sosa compartió un recuerdo de 2017 en el que refiere que en el primer trimestre se cumplieron cuatro efemérides: de Elvia Carrillo Puerto y Felipa Poot, sus nacimientos, y de la propia Elvia y Rosa Torre, sus óbitos, y lamenta que no haya habido actos de reconocimiento al legado de ese trío de magníficas mujeres.

Teodosia Guadalupe Muñoz Canul, Silvia Káter y Georgina Rosado respondieron que ellas de uno u otro modo hicieron homenaje a Elvia y Rosa –primeras diputada y regidora, respectivamente, en México-, y Felipa Poot Tzuc, líder indígena socialista nacida en Kinchil. Oficialmente, sin embargo, no hubo un reconocimiento a esas tres héroes del feminismo. En 2018 tampoco.

No obstante ese olvido o ignorancia de las aportaciones a la lucha de la mujer por ocupar el sitio que le toca, hoy podemos celebrar que, en buena parte gracias a ellas, en las próximas elecciones habrá –“por vez primera en la historia de la democracia” en Yucatán, según la presidenta del Iepac, María de Lourdes Rosas Moya-, un equilibrio numérico en las candidaturas entre hombres y mujeres” y éstas están en “posiciones competitivas” (Milenio Novedades, 16-IV-2018).

Elvia, Rosa –cuya tumba en la capital está en el olvido, según nos informa Emiliano Canto Mayén (11-VIII-2016, cayacyucatan.wordpress.com)- y Felipa son cimientos sobre los cuales las mujeres de México han construido el andamiaje que hoy les permite acceder a la vida política, pero también académica, social y cultural. Sin embargo, quedan muchas peleas que dar y un tramo largo hacia la equidad absoluta y sin restricciones.

Debates. Conexión SIPSE 2018 nos informa (16-IV-2018) que Alejandra Pacheco Puente, integrante de la Comisión Temporal que organiza los debates entre candidatos a la gubernatura, puso como su principal reto lograr una confrontación que permita a los ciudadanos analizar los ofrecimientos de los aspirantes.

Sano y bueno que así sea, pero recuerdo que en lo que el Iepac llamó Primera Jornada de Ciudadanización de los Debates, el viernes 9 de marzo pasado, numerosos integrantes de las mesas de discusión, la mayoría jóvenes, hicieron planteamientos sobre quiénes, cómo y con qué contenidos deberían realizarse esas confrontaciones. Tres de esas propuestas fueron que entre los moderadores hubiera una mujer, que no fueran periodistas y tampoco personas “ya grandes”. Lo primero sí se va a cumplir, pero de los dos restantes tengo mis sospechas. No falta mucho para saberlo. Ojalá que esa jornada no haya sido de pérdida de tiempo.