Es realmente plausible que nuestro Congreso haya aprobado por unanimidad la iniciativa de reformas a las leyes de Educación y de Tránsito y Vialidad, de manera que se establezca como obligatoria la enseñanza de la educación vial, desde el kínder hasta la preparatoria, mediante un programa de educación progresiva cuyo desarrollo estará a cargo de las secretarías de Seguridad Pública y de Educación.

Pero la educación vial no es suficiente en este contexto, ya que habría que tener un programa para todos quienes ya no irán a la escuela en estos niveles; recuerdo el caso de un amigo que se fue a estudiar a Alemania y al terminar sus estudios fue invitado a quedarse a trabajar en una importante empresa; después de un tiempo se animó a comprarse un coche y la agencia le preguntó si tenía licencia de manejo y mostró la suya de Yucatán.

Le dijeron en la agencia que necesitaba una licencia europea, así que se vio obligado a tramitarla, para lo cual debió tomar un curso sabatino de tres meses, que terminó con una prueba en carretera a alta velocidad, la cual reprobó y tuvo que dedicar sus sábados otros tres meses para por fin poder tener su coche. Habría que pensar complementariamente en un programa obligatorio de educación vial para todos nuestros mayores de 18 años.

Además es necesaria una mejora integral de la infraestructura, el equipamiento y la señalización de nuestro espacio vial, ya que tenemos muchos puntos críticos en la ciudad y el estado, como las vueltas a la izquierda en calles primarias, especialmente con camellón estrecho. Un caso en el que he visto varios choques es la vuelta izquierda sobre Prolongación de Montejo, viniendo de norte a sur, para incorporarse a la calle 19 de la colonia México; es un error que el carril de la izquierda de pronto se detenga por quienes quieren dar vuelta, sin tener un carril adicional y exclusivo para esa maniobra.

No es simplemente dar un paso, es necesario un caminar continuo hacia una educación vial global y homogénea, con una normativa clara e integral, cuyo conocimiento debe ser demostrable por cualquier persona en cualquier momento. Avancemos todos hacia una ciudad segura y amigable, dejemos atrás la ciudad de la competencia vial permanente.