El padecimiento del cambio climático es un mal de nuestro planeta, parecido a lo que nos sucede cuando nos enfermamos nosotros, aunque cuando esto nos pasa tomamos un medicamento que someta a los agentes que nos producen el mal que sufrimos; sólo que en el caso de nuestro planeta al agente no podemos exterminarlo, pues somos nosotros. Lo cierto es que la condición de salud de la Tierra es grave, pero no puede ir al doctor, si bien la buena noticia es que no es un mal incurable, aun cuando las medidas curativas tenemos que tomarlas nosotros.

Desde luego que, si no tomamos decisiones importantes y permanentes en el corto plazo en torno al problema del cambio climático, cada día estaremos peor y llegaremos a un punto en el que ya no haya solución y no tendremos destino alguno a dónde escapar.

En este sentido, es importante tener bien claro que reducir el volumen de las emisiones no es suficiente para poder controlar y mitigar los procesos de cambio climático; lo importante es reducir al mínimo la concentración de contaminantes en las emisiones, especialmente el bióxido de carbono, cuya eliminación es primordial para avanzar en contra de ese grave problema. Hoy en día ya hay empresas que se están preocupando por reducir sus emisiones, pero eso no es suficiente, es un espejismo.

Lo importante es desarrollar tecnologías que permitan no sólo eliminar las emisiones de bióxido de carbono, sino abatir las concentraciones presentes en nuestra atmósfera, cuyos niveles van en aumento, con los efectos negativos que esto implica en términos climáticos.

Lo cierto también es que a nadie le gusta tener deudas, pero las emisiones de bióxido de carbono están creándolas y sin duda que quienes piden prestada nuestra calidad de vida tienen que pagar la deuda que nos están creando y cuyos efectos estamos sufriendo todos, y sin duda que, si todos seguimos sin actuar, no tenemos derecho a quejarnos. Ya basta de quemas en el campo yucateco, aunque esto sólo sea un granito de arena, pero de granito en granito podremos construir nuestro futuro sostenible. Utilicemos menos el coche y mantengámoslo siempre bien afinado. Pero insisto, hay que reducir lo que ya hemos emitido, hay que limpiar nuestra atmósfera.