Siguiendo con el tema, la realidad es que los árboles son los pulmones de nuestras ciudades, ya que nos proporcionan el oxígeno necesario para vivir, a la vez que purifican nuestro entorno evitando que la contaminación que producimos nos afecte y reduzca nuestros horizontes de vida. Lo cierto es que los árboles deben estar en todos los parques urbanos y en todos los espacios verdes de las ciudades, amén de en los cada día menores bosques del planeta; lo cierto es que pocos conocen las verdaderas fuerzas ocultas que poseen estas maravillas de la naturaleza.

La deforestación es un proceso que hay que remediar, por el cual nuestro planeta pierde sus bosques en manos de los hombres, que muchas veces lo hacen para satisfacer sus necesidades personales o comunitarias, utilizando la madera para fabricar muchos productos; es por ejemplo un elemento que es usado para producir papel, como combustible o para cocinar y calentar el espacio doméstico, o para tener animales y cultivos, pero al hacerlo no se planta ninguno, lo que está generando una gran presión sobre los bosques y sobre nuestro futuro.

Destruir un bosque significa acabar con muchas de las especies que viven en él, algunas de ellas ni siquiera conocidas por el hombre; de esta manera, muchas especies se están perdiendo día a día y desapareciendo para siempre del planeta.

Aunque ocupan menos del quince por ciento de la superficie terrestre, las selvas alojan el sesenta por ciento de las especies animales y vegetales del planeta, conteniendo recursos que podrían ser utilizados de manera equitativa por el ser humano sin dañar su equilibrio ecológico.

Un tema importante relacionado con las selvas y los bosques es el bióxido de carbono, ya que hoy día los países industrializados emiten más de 2000 millones de toneladas anuales de este gas, mientras que las otras naciones lanzan al aire más de mil millones de toneladas al año. Lo cierto es que, además de reducir las emisiones, es necesario un plan de reforestación masiva. Si tenemos en cuenta que una hectárea de bosque tropical puede neutralizar unas diez toneladas de bióxido de carbono al año, habría que crear un bosque de tres millones de kilómetros cuadrados, vez y media la superficie de nuestro país.