La semana pasada comenté lo que es la tecnología del Blockchain, que logra un crecimiento exponencial en el mundo y por eso genera problemas debido al enorme consumo de energía eléctrica asociado a la minería de datos, un proceso esencial de las operaciones que se realizan con Blockchain. A pesar de lo anterior, posee grandes cualidades y su campo de aplicación, que se limitaba a las operaciones con criptomonedas, se vislumbra muy amplio y con enorme potencial. Están surgiendo ideas innovadoras para encontrar aplicaciones prácticas a esta base de datos descentralizada, que además es muy segura y que puede aplicarse a todo tipo de transacciones, no necesariamente financieras.

Esta tecnología que aún no encuentra un camino hacia su propia sustentabilidad, debido al brutal consumo de electricidad que conlleva, puede ayudar a resolver temas de cambio climático, medio ambiente e incluso energéticos, ya que aporta soluciones específicas a desafíos concretos en dichos asuntos.

Un ejemplo podría ser el reciclaje de residuos, especialmente el plástico que se ha convertido en un serio problema global. Existen muy pequeños incentivos o de plano no los hay para que las personas contribuyan al reciclaje del plástico, se deja esta responsabilidad a las ciudades, que muchas veces la evitan. Con esta tecnología, podría crearse un Banco del Plástico mediante el cual se administren los incentivos para que la gente lleve a reciclar sus desperdicios plásticos a centros de acopio cercanos y estratégicamente distribuidos, que además quizá no habría necesidad de crearlos, sino se podrían utilizar como tales las cadenas de tiendas de conveniencia o farmacias que tienen cientos de sucursales. Hoy esos sitios ya reciben pagos de servicios, depósitos a cuentas bancarias y muchos otras operaciones, de modo que no sería nada difícil que integraran la administración de las operaciones de esta actividad a sus sistemas informáticos, brindando seguridad, control, rastreo, en una base de datos robusta, que incentive a los usuarios a reciclar plástico, aluminio, papel u otros materiales.

En el área eléctrica, puede ayudar a realizar transacciones relacionadas con la operación de redes inteligentes de energía, un tema del que he hablado en colaboraciones anteriores y que cada vez veremos más presente. Muy exitosas empresas ya están utilizando Blockchain para esta aplicación particular como LO3 Energy (www.lo3energy.com), y Power Ledger (www.powerledger.io), que están revolucionando la manera de generar energía eléctrica, almacenarla, comprarla y utilizarla a nivel focalizado y descentralizado.

Existen también aplicaciones para el mercado de carbono (CO2) que será muy relevante pronto, o para la conservación de recursos naturales. Blockchain se enfrenta a retos, pero también representa enormes oportunidades.