Hace dos años, en su tercer informe de gobierno, el presidente Enrique Peña Nieto anunció la implementación de ciertas iniciativas tendientes a promover el desarrollo económico del país, destacando entre ellas la creación de la Fibra E, presentada entonces como un nuevo vehículo de inversión que permitiría a inversionistas públicos y privados monetizar activos que tuvieran flujos de efectivo predecibles y estables.

La Fibra E es un fideicomiso constituido de conformidad con las leyes mexicanas, con una institución bancaria autorizada actuando en su calidad de fiduciario, que emite valores dirigidos al inversionista bajo la figura de certificados bursátiles fiduciarios de inversión en energía e infraestructura, denominados abreviadamente como CBFE’s, que otorgan a sus tenedores derechos de propiedad a pro rata respecto del patrimonio fideicomitido.

CFE Transmisión anunció que planeaba colocar el miércoles 7 de febrero, en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), 826.5 millones de estos certificados, a un precio que fluctuaría entre 19 y 22 pesos, con lo cual recaudaría hasta 17,681 millones de pesos, y se convertiría así en la primera Fibra E del sector energético, ya que desde el anuncio que hiciera el presidente, solamente había colocado este tipo de títulos, pero del sector infraestructura, una subsidiaria de la empresa PINFRA, operadora de autopistas.

Con la conformación de este fideicomiso y la emisión de los CBFE’s, CFE Transmisión está comprometiendo activos de transmisión y sus derechos de cobro por los próximos 30 años. Considero que esta es una muy buena oportunidad de inversión para quienes acostumbran o conocen y además tienen la capacidad de jugar en las grandes ligas del mundo de los negocios, ya que presenta muchas ventajas. CFE es hoy la única prestadora de este servicio en el país y posee 107,000 kilómetros de líneas de transmisión y subtransmisión, que serían suficientes para rodear la Tierra por el ecuador casi 2.7 veces. Adicionalmente, la tarifa está definida y se encuentra regulada, lo cual ofrece certeza a la inversión. Estos activos son de muy larga vida útil, con costos de operación y mantenimiento relativamente bajos. Todo lo anterior redunda en un negocio de altos márgenes. Esta oferta, coordinada por Goldman Sachs y Evercore Casa de Bolsa, logró recaudar en su primera jornada 16,388 millones de pesos, un poco menos de la meta inicial, mediante una puja en la que participaron inversionistas institucionales, banca privada y fondos de inversión de México, Estados Unidos, Canadá, Australia y Europa.

El sector energético se consolida como uno de los factores determinantes del desarrollo. En lo que resta del siglo, la forma en que los países gestionen sus recursos energéticos será crucial para su liderazgo en el entorno global.