Miguel Óscar Sabido Santana/SIPSE

Mérida, Yuc.- Mayo, entre sus fechas emblemáticas para la protección, promoción y defensa de los Derechos Humanos, nos trae hoy, 1: Día del Trabajo; 3, Día Mundial de la Libertad de Prensa, y 5, la Batalla de Puebla.

No hay que olvidar que fueron los excesos, abusos y explotación contra los trabajadores los que originaron el levantamiento obrero en diversos puntos del planeta, entre ellos en México.

El Día del Trabajo tiene su origen en la represión sangrienta de una manifestación obrera en Chicago, Estados Unidos, ocurrida precisamente el primer día de mayo de 1886.

Las organizaciones laborales de muchos países refrendaron esa fecha como día internacional de la defensa de sus derechos y como una jornada de lucha, en la que expresaban sus demandas, entre las que destacaban, en aquel entonces, la reducción de la jornada laboral a ocho horas, la indemnización por accidentes laborales, la desaparición del trabajo infantil, la reglamentación del trabajo femenil, así como condiciones dignas y seguras de trabajo y el descanso dominical. Tomado de: http://www.sep.gob.mx/es/sep1/1_mayo.

No olvidemos Cananea, Sonora, y Río Blanco, Veracruz. Se estiman en 800 los muertos en Veracruz, en una huelga considerada precursora de la Revolución Social Mexicana.

El jueves 3, en el Día Mundial de la Libertad de Prensa, recordemos que así como el trabajo está garantizado por nuestras leyes, locales e internacionales, para evitar abusos y despotismo contra la clase trabajadora, el derecho a la libertad de expresión, también tutelado por la ley, es un derecho fundamental, porque los individuos han de estar bien informados para normar su criterio, sin cortapisa de ninguna especie.

Vaya nuestro reconocimiento a empresas e informadores, especialmente a Milenio Novedades, por levantar muy en alto el pendón de la libertad de expresión.

Mayo 5 nos recuerda que cuando la patria está en peligro, hasta el mejor ejército del mundo sucumbe ante quienes defienden la equidad, la justicia.

Sólo que ahora defendemos nuestros derechos con la ley en la mano.

¡No a la barbarie!