Cuando yo era pequeña mi mamá tejía mucho y hacía cosas hermosas. Yo la veía tejer y me parecía algo increíble la belleza de las cosas terminadas. Un día le pregunté cómo sabía qué hacer para que quedaran cosas tan bonitas. Y ella me dijo: “sabes, el tejido me habla”… Claro que en ese entonces yo pensé que mi mamá estaba un poco loca.

Han pasado los años y ahora yo también tejo y he descubierto que no solo el tejido me habla, sino que también me enseña a expresarme, a conocerme, a ayudar a los demás. A través de esta actividad he encontrado un sentido y una parte importante de mi vida.

Hoy asisto a unas clases de diseño textil en telar con la maestra Marketa Loman en el centro de la ciudad, y es increíble ver cómo tantos caminos diferentes, como los que hemos recorrido quienes asistimos a esta clase, nos han llevado a ser parte de un grupo.

El viernes se presentará una exposición con los trabajos realizados durante estas clases, cuyo nombre es “Senderos Tejidos” y permanecerá un mes en la galería “El Zapote“, ubicado en calle 57 x 66 y 68 en el centro. Al ver los hermosos trabajos de mis compañeras y los míos colgados en las paredes de la galería me parecen increíbles, pero al conocer a las personas que los realizan y los diferentes caminos recorridos que nos han llevado hasta este punto me parece más sorprendente.

Muy pocas de las que asisten a este curso son de Mérida; la maestra es de la República Checa, yo soy de la ciudad de México, algunas sí son nacidas aquí en Mérida y otras son de diferentes partes de Estados Unidos, pero sus trabajos las han llevado a recorrer el mundo y a aprender diferentes técnicas de expresión. Hoy todas coincidimos en este camino de aprendizaje que es el diseño textil, que nos ha unido y me ha permitido conocer a personas muy interesantes que han tenido que recorrer países como Japón, España, Israel, Inglaterra, Perú y muchos más, y que al final podemos platicar y conocernos, aprender unas de otras y lograr, cada una, expresarnos de manera única a través de una misma técnica. Es increíble ver las diferentes posibilidades, la manera en que cada creatividad se desarrolla creando piezas fantásticas y al mismo tiempo útiles.

El tejido es una actividad ancestral, que ha servido a lo largo de la historia para hacer vestidos, cestas, bolsos, adornos, obras de arte; pero más allá de esto objetos físicos se logran otros beneficios que no entiendes hasta el momento en que comienzas a hacerlo. El tejido te permite relajarte y lograr la calma. Es una actividad que puedes realizar en casi cualquier sitio, y transportar lo que necesitas no es un problema porque no requiere mucho espacio. Te ayuda a disminuir tu frecuencia cardiaca, la tensión muscular y la presión arterial. Al realizar esta actividad fortaleces tus conexiones neuronales, ya que tienes que estar tomando decisiones, de color, de estilo, de concepto. Parece que solo estás moviendo tus manos, pero cuando tejes pones en funcionamiento varias áreas del cerebro como la motora, la sensitiva, la visual, y si lo haces en grupo también el área de lenguaje, además de que obtienes el beneficio de sentir que perteneces a un grupo, lo cual ayuda a tu autoestima.

No solo puedes aprender, sino que además puedes enseñar, y al tejer puedes ayudar a otras personas a encontrar un medio por el cual obtener ingresos sin salir de casa. Tal es el caso del grupo “La Ciénega Artesanas”, que han enseñado y ayudado a las artesanas de Chicxulub a realizar objetos maravillosos que pueden vender y obtener ingresos sin abandonar sus casas pudiendo así estar más presentes en la vida de sus hijos y al mismo tiempo ganar un poco de dinero para su sustento. Estos artículos se pueden obtener directamente en su página de Instagram “lacienegaartesanias” o en las pastelerías Lavalle.

Hay muchas técnicas, el diseño textil es una técnica maravillosa porque es muy flexible y tiene muchas posibilidades. Debemos ir explorando diferentes clases, actividades y hobbies en busca de nuestra pasión, de nuestra propia habilidad, en búsqueda de una forma de expresión, en la búsqueda de nosotros mismos y de nuestra serenidad.

El tejido te permite explorar formas, texturas y colores diferentes, te permite seguir un patrón o crear, no te pierdas esta exposición que estará por el mes de septiembre.