Las formas de violencia que vivimos las mujeres parecen no tener límites o encontrar en cada etapa de la vida una nueva forma de manifestarse. Por eso todo esfuerzo que se haga por visibilizar esas formas de violencia es loable y debe ser visto, apoyado y promovido. Si no a todos los varones les interesa, al menos las mujeres debemos ser empáticas con nuestros temas. Por eso, y a pesar de no haber visto la obra “Parturientas”, me importa mucho promoverla con los lectores.

Basada en un testimonio real, “Parturientas” aborda la violencia vivida por muchas mujeres en el trabajo de parto: burla machista, oclusión de datos, escarnio, humillación, un deplorable estado del servicio médico. Cruda e irreverente, acompañamos a la parturienta en una travesía que habla también sobre la perspectiva de una mujer que no idealiza el embarazo: ¿qué es ser madre? Esta obra, escrita y dirigida por Ángel Fuentes Balam y actuada por Yuliana Vargas, está inspirada en una idea original de Coralia Ancona y surge de las experiencias vividas por ella misma en sus partos (más testimonios recopilados):

“Sufrí violencia durante mis dos partos. La violencia obstétrica es la que se ejerce en una mujer embarazada antes, durante y después del parto, por el sector salud: médicos, enfermeras o trabajadoras sociales. Solo Chiapas, Guanajuato, Durango y Veracruz cuentan con definiciones de violencia obstétrica en sus leyes. Veracruz ya lo tipifica como delito. Se debe prevenir, informar, erradicar y sancionar este tipo de violencia porque viola los derechos humanos, es una forma de violencia institucional y de género; violencia de clase social. Es importante visibilizar este tipo de violencia tan silenciosa pero tan real en el Estado de Yucatán. A mí me fue bien -en lo que cabe- porque los médicos dijeron que soy una mujer preparada, que se leer y escribir y porque mi hijo nació güerito, pero a las mujeres maya hablantes de piel morena les iba peor. No tenían las herramientas para defenderse, para saber que están violando sus derechos. Las obligaban a ligarse, les decían que los niños morenitos eran niños malixes”.

Funciones 27 y 28 de julio. Teatro La camarita (Calle 92 No. 497 entre 59 y 59 L, Col. Bojórquez). Una coproducción de Perros que parecen laberinto y Teatro sillón de orejas. Esta obra recibió la beca Pecda 2017 para su realización.