Caray, ahora sí que estamos en otro “paraíso”. En efecto, el particular “frío” de Yucatán que para nosotros es “heladez” anda tumbando al más pintado, incluso hay miles que claman porque llegue el calorcito nuevamente. No sean gachos, no todavía, si, por lo general, de los 365 días del año, en el Estado hay 300 de calor agobiante, siquiera dejen sentirse ahora como si estuviéramos en el Polo Norte que, para desgracia de la humanidad y por culpa del “mono sapiens”, o sea, el humano tarugo y ambicioso, también se está derritiendo.

En fin, casos y cosas del clima. Pero en donde también los asuntos se van más o menos calentando es en la grilla local, porque de la nacional, mejor ni hablar. Lo mismo de siempre: “El Peje” López Obrador tirándole a todo el mundo (o lo que huela a la mafia en el poder); Ricardo Anaya, el nada ambicioso candidato del ente llamado “Al Frente por México”, presumiendo que habla 20 idiomas –hasta el arameo de Jesucristo-, que es increíble padre de familia y que el PRI es el causante hasta del colon irritable y Pepe Toño Meade, con su carita albina de “yo no fui”, entrándole al ruedo de las discusiones piteras, justo lo que quieren sus adversarios.

Y sí, en Yucatán el termómetro se empieza a mover, al menos en el terreno de las especulaciones, como queriendo descongelar el ambiente, pero falta mucho. Hasta el momento, precampañas naturales y un incisivo Gobierno del Estado con mensajes alusivos “a no caer en ocurrencias y mejor seguir manteniendo el rumbo trazado hace casi seis años”. Más claro, ni el agua. Pero era de esperarse que la relación cordial entre autoridades estatales y municipales se resquebrajara conforme se acercaran los tiempos electivos. Nada nuevo. El chiste será monitorear cuándo empiezan los recordatorios familiares.

Los concursantes para la máxima silla de la entidad ya están listos: los dos Mauricios, uno Vila, otro Sahuí; panuchos y PRI-nosaurios allí representados, pero donde falta el aderezo es en cuanto a la alcaldía de Mérida, o la “joya de la corona”. Ya hay uno: Renán “Reni” Barrera Concha, por los blanquiazules, pero falta el del tricolor. Y es cuando la heladez empieza a ceder ante el calentamiento gradual. ¿Quién será el elegido?
PRIMERA CAIDA.- Se habla, se especula de que podrían ser el diputado federal “San Panchito” Torres Rivas, Víctor Caballero Durán, el actual titular de Educación estatal, y hasta de Jorge Esquivel Millet, supuesto líder del PRI en la capital yucateca.
SEGUNDA CAIDA.- Pero será hasta finales de este mes, quizá el sábado 27, cuando vayan en “moloch” a inscribirse para alcaldías, diputaciones y cuanto invento salga de por allí.

TERCERA CAIDA.- Pero, con seguridad, Rolo Zapata dejará fríos a muchos. Él será el gran elector para Mérida.