Estuve leyendo un artículo que habla de la diferencia entre el ego y la autoestima alta. Me sorprendió la delgada línea que los divide, pero es muy clara la diferencia entre ambos. Lo que es real es que, si no controlamos la autoestima, nos pasamos al lado del ego, y es ahí en donde perdemos un poco el piso e incluso en ocasiones hasta nos ponemos de víctimas. Tener alta autoestima es lo ideal para sobrellevar nuestras acciones al cumplimiento de proyectos de vida. Cuando encontramos lo que nos motiva podemos elevarla aún más y lograr cosas más allá de lo inimaginable.

Aquí cinco diferencias entre el ego y la autoestima elevada:

1.- Las oportunidades.- El ego siempre dirá que es víctima de las circunstancias y que no pudo hacer más de lo que hizo. La autoestima, por el contrario, es un libre pensador de que el individuo crea su propia realidad. Cree en el destino, pero más en el trabajo que realice para lograrlo.

2.- Su visión de la vida.- El ego habla de las tragedias y las heridas sufridas en el camino, y que la vida nunca es suficiente para seguir con las cosas malas que suceden. La autoestima cree que en la vida hay abundancia y que siempre habrá para todos y en mucha cantidad.

3.- Su forma de vivir.- Para ambos la vida es corta, pero el ego le tiene temor a vivir, pues va a estar muy poco tiempo en este mundo. La autoestima, por el contrario, a pesar de saber que va a vivir poco, para ella es asombroso y disfruta cada momento que la vida le dé para vivirlo.

4.- Su visión del mundo.- El ego manifiesta su pesar por tener que competir contra todos en este mundo; todo para él es una disputa y eso cansa. La autoestima cree en la armonía en la que viven todos y que el pastel se divide equitativamente. Si quieres algo, vé por eso.

5.- Las situaciones que se presentan.- Para el ego todo lo que se presenta en la vida es complicado, la negatividad es parte de sus pretextos de vida. La autoestima todo lo toma positivamente y como aprendizaje para poder ser feliz. Nunca pierde, siempre gana o aprende la lección.

Después de analizar estos puntos, es fácil identificar en dónde estamos ubicados. Tú tienes la decisión final de situarte en el lado que más creas conveniente para seguir tu camino por la vida. No dejes al ego ganar.