En ocasiones, como seres humanos estamos propensos a participar en conflictos o formar parte de ellos por nuestra voluntad o por una ajena. Sin embargo, los que buscamos paz y tranquilidad nos caracterizamos por resolver las cosas que nos causan este gran mal, sabiendo que el recurso humano es complicado para manejar, pero necesario hacerlo para eliminar las piedras en el zapato que nos impiden seguir avanzando. Un conflicto personal crea ambientes de insalubridad mental que nos llevan a extremos de cambiar momentáneamente nuestro carácter y repercuten en nuestras relaciones con los otros.

Entre seguir en conflictos o estar en paz contigo mismo y los demás hay una gran diferencia, por eso aquí te menciono 5 acciones que debes evitar para no entrar en conflictos:

1.- Tomarlo personal.- Cualquier situación a tu alrededor no se debe a ti, se debe al entorno natural o de otras personas, no es contra ti, es a pesar de ti. Enfoca la resolución del conflicto a la situación y no a las personas involucradas. Si no cabe en ti resolver, suelta y sigue tu camino.

2.- Tomar partido.- Favorecer a alguien directamente no solucionará de manera eficiente la situación, sólo provocará incentivar el problema. Una persona que siente que la situación no va a su favor tiende a ponerse a la defensiva.

3.- Distracciones.- Tu prioridad es resolver la pugna en cuestión. Por lo que escuchar atentamente antes de hablar y emitir opinión puede ahorrarte mucho tiempo. Además, tendrás un mejor panorama para poder tomar alguna decisión que dependa de ti.

4.- Imposiciones.- Imponer alguna decisión sólo logrará más actos a la defensiva. Lo ideal es analizar la situación y que cada persona involucrada reconozca su grado de responsabilidad y ya con eso la solución será mucho más rápida y adecuada.

5.- Mencionar el pasado.- Solucionando la situación, dicha disputa debe quedarse en el pasado y jamás ser mencionada de nuevo. Lo sucedido con anterioridad sólo es una lección de aprendizaje, no un arma para sacar y herir a las personas.

Como líder debes ser conciliador entre las partes, pero como persona debes conciliar contigo para que cualquier malentendido no vaya más allá de donde debe ir. Proponiendo cada quien una solución, sería una manera eficaz de resolver un conflicto.