Creemos que crecer como seres humanos depende de nosotros y es verdad, pero lo que en ocasiones no nos damos cuenta es de la importancia que tiene rodearse de personas que nos ayuden a sumar en nuestra formación ya sea espiritual, material, personal o profesional. Ponle el nombre que quieras, al final, el crecimiento personal pudiera significar cualquiera de los adjetivos mencionados anteriormente y es nuestro deber saber cómo sacar provecho de esa situación, en el buen sentido de la palabra.

Aquí 5 tipos de personas que pudieras agregar a tu lista de favoritas:

1.- El apasionado.- Una persona a la que le gusta lo que hace siempre te transmitirá razones por las que debes seguir persiguiendo un sueño. Estas personas contagian su pasión mediante palabras y actos, pero, sobre todo, resultados. No hay mayor felicidad que hacer lo que tú quieres.

2.- El agradecido.- Las personas agradecidas tienen cabida en cualquier lugar. Debes ser agradecido por lo que tienes e incluso por lo que no tienes. Da gracias por lo que la vida, la gente y los demás te enseñan, pues de ahí tomarás la experiencia necesaria para vivir.

3.- El de buena actitud.- Una actitud positiva abre más puertas de lo que uno pudiera imaginar. La actitud es la base para tomar las riendas de cualquier actividad y obtener con mayor probabilidad un resultado positivo. Eso solo se demuestra con acciones, no con palabras.

4.- El inspirador.- Esta persona nos jala hacia ella por la forma en que toma todas las situaciones de su vida, les toma lo mejor y saca provecho de todas y cada una de las acciones, a favor o en contra, para revertir un resultado que a una persona común le deprimiría. Él es fuerte.

5.- El “open mind” (mente abierta).- Este personaje toma todo lo que viene como algo que sucede en nuestros tiempos y no se alarma por cualquier cosa. Estructura sus ideas sin miedos y simplemente se avienta a probar para ver qué sucede. Tiene y tendrá muchas experiencias.

Al final, lo que cuenta es cuánto pudiste crecer y aprovechar todas y cada una de las cualidades de las personas de las que te rodeaste. La vida se va formando de experiencias vividas, una a una, y que en determinado período suman un cúmulo. Y de ahí en adelante es tu responsabilidad cómo las aplicas.