No conozco Mocochá, pero indudablemente que debe ser bello a juzgar por la calidad de su gente y el interés que tiene por la música. Me prometo ir a conocerlo respondiendo a la invitación que me hicieron varias personas, integrantes de la RONDALLA MOCOCHÁ.

Si nos dedicáramos con el ahínco y el amor con que don Luis Pérez Sabido lo hace a promover manifestaciones culturales, este mundo sería mejor.

Hace falta que personas que tienen las posibilidades, por sus propios medios y en muchos casos por la posición que ocupan en el panorama político o social, se interesen más en promover actividades de desarrollo humano que permeen la estructura familiar.

Los males que aquejan a la humanidad no deben ser combatidos, deben ser prevenidos y esto se logra a través de actividades que comprometen al ser humano a desarrollar su intelecto buscando el bienestar colectivo y empezando por su núcleo familiar y no el bienestar que granjean posiciones ventajosas personales, producto de explotar y despojar a los demás, sobre todo a los más vulnerables socialmente.

Deben ser actividades surgidas del razonamiento inteligente y sobre todo con una buena dosis de sentido común que grita: NO ME VOY A LLEVAR NADA CUANDO ME VAYA.

Se han utilizado toneladas de tinta con enormes esfuerzos humanos en difundir lo anterior, pero los que deben tomarlo como una máxima de conducta permanecen ajenos a esto.

Me pregunto por qué tratan de ignorar algo que es ineludible, por qué canjean el honor de ser una persona respetable por el despreciable orgullo de ser seudo poderosos, aun sabiendo que el dinero no se come ni la salud se compra.

Felicito a don Luis Pérez Sabido por su labor y a la LIGA DE ACCIÓN SOCIAL, A.C., que apoya actividades de mucha utilidad para nuestra sociedad. Saben que es el camino para tener mejores ciudadanos que aporten más que muchos políticos chatarreros, cuya actividad sólo los beneficia a ellos y su banda familiar y no a los que más lo necesitan.