Las empresas encargadas de la distribución eléctrica, hace algunos años Compañía de Luz y Fuerza (en el Valle de México) y actualmente la Comisión Federal de Electricidad, entre sus muchos equipos, utilizan en sus redes capacitores de potencia, seccionadores, transformadores de potencia y otros, que para su funcionamiento requieren aceites dieléctricos.

Entre estos productos dieléctricos hay uno llamado ASKARELES, que actualmente ya no está siendo utilizado, pero durante muchos años sí lo fue. Me comentan que este producto es un cancerígeno de alto impacto y su duración nociva es eterna.

Cuando un producto es clasificado como RESIDUO PELIGROSO y/o BIOLÓGICO INFECCIOSO, después de su vida útil, debe ser enviado a confinamientos para residuos peligrosos.

En México contamos con dos sitios para el confinamiento de estos productos, uno de ellos está en Monterrey. En el caso de los mencionados ASKARELES, el procedimiento es más delicado dada su peligrosidad; deben ser enviados a una planta que se encuentra en Inglaterra, la cual tiene la tecnología para tratar este producto y nulificar su alta peligrosidad.

Muchos de los transformadores que utilizaban ASKARELES fueron a parar a plantas procesadoras de metales, como la planta siderúrgica que se encontraba en la carretera a Progreso, donde hoy se está levantando un mega desarrollo comercial y de servicios.

Los constructores del desarrollo, según versiones de fuentes cercanas a ellos, manifestaron que al encontrarse con suelos contaminados, situación lógica por los metales que ahí se almacenaban a la intemperie, tuvieron que irse a mayor profundidad para librar este peligro y no dudo que en esos suelos también había derrames de los aceites dieléctricos, entre otras muchas combinaciones tóxicas.

Lo señalado lleva a pensar que muy probablemente las autoridades ambientales y sanitarias conocen de este asunto y me pregunto hasta qué punto fueron cuidadosas para permitir la construcción sobre estos terrenos y si vigilaron la observancia de la norma respecto al destino final de tierras contaminadas con ASKARELES, que deben ser enviados a un confinamiento autorizado mediante el manifiesto correspondiente.