Uno de los rotundos fracasos del sistema educativo nacional es la falta de capacitación y vinculación de los jóvenes recién graduados de una carrera profesional con su campo de trabajo; en México no es raro que los jóvenes con mayor educación sean los que padecen mayor desempleo. Como suele suceder cada seis años, las ilusiones reverdecen en el jardín del ganador, y muy pronto fue anunciada la estrategia “Jóvenes construyendo el futuro” que busca promover el empleo y la educación juveniles.

Para aterrizar este proyecto general enfocado a estudiantes de educación media superior y superior, se plantean dos componentes: “Jóvenes con Escuela” y “Jóvenes con Futuro”. El primer programa asignará a 300 mil alumnos una beca de 2 mil 400 pesos mensuales, que resulta insuficiente para constituir un programa amplio de apoyo para quienes actualmente rebasan los 10 millones de estudiantes, de los cuales el 50 por ciento se encuentra en situación de pobreza extrema.

El segundo, “Jóvenes con Futuro”, será operado por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y buscará ayudar a 2.3 millones de jóvenes, asignándoles un apoyo de 3 mil 500 pesos al mes para capacitarse en empresas bajo la figura de “aprendices”, además de incluir a los 7.1 millones de “ninis”. El costo total se estima en 108 mil millones de pesos, superior a los 106 mil millones de pesos del gasto social que incluye al programa Prospera, la Pensión de Adultos Mayores, el apoyo a madres solteras, a guarderías, la compra de leche, el presupuesto de la Secretaría de Desarrollo Social, el del Coneval, entre otros.

Actualmente opera un programa similar llamado “Formación Dual” (educación en las aulas y capacitación en empresas de forma conjunta), que tiene la Secretaría de Educación Pública y que, en 2017, becaba a 3 mil 104 alumnos del sistema Conalep (Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica), con un monto de 2 mil pesos al mes. Este programa representa un gran reto de coordinación con las empresas, que tendrán que definir quiénes ingresarían a esta modalidad, además de que iniciará operaciones en la región sur-sureste, una de las zonas con más rezago en materia educativa. Con esto, muchos jóvenes del resto del país podrían quedar fuera. También existe la posibilidad de que los jóvenes puedan desplazar a otros trabajadores de mayor edad en las empresas. Soñar no cuesta.