Muchos me han estado preguntando qué pasa con las condiciones del tiempo, ya que se están combinando los frentes fríos con el intenso calor y días con lluvias en plena sequía.

La explicación a todo esto es que en este año en particular se han estado dando condiciones del tiempo que antes no ocurrían y circunstancias que dejaron de presentarse.

En este inicio de año, en particular el mes de enero, que es cuando deberían ocurrir las temperaturas más frías, sí bajaron los termómetros. En años anteriores, con el elevado calor, ni parecía que estuviéramos en la estación de invierno.

Conforme avanzaron los días, en febrero, con la notoria ausencia de los frentes fríos, se adelantó en los hechos un poco la sequía y pronto empezaron las temperaturas altas y las condiciones muy calurosas.

En marzo, sin embargo, volvieron los frentes fríos y uno de ellos provocó lluvias a mediados de ese mes –a estas precipitaciones pluviales en esa fecha se les conoce como la primera lluvia de las ciruelas-; seguidamente dejaron de llegar los frentes fríos y nuevamente vinieron las temperaturas altas y las condiciones muy calurosas, aunque otro frente frío logró asomarse al Estado y no sólo produjo una fuerte lluvia que bañó prácticamente a toda la Península de Yucatán, sino que hizo descender los termómetros algunos días, lo cual fue muy bien recibido, ya que pudo ayudarnos a mitigar el calor que nos agobiaba.

En estos días de abril otro frente frío se ha acercado a la zona y se estacionará sobre nosotros, pero más que traer aparejado frío nos provocará algunos días de lluvia como la de ayer e inclusive podría ocurrir la caída de granizo en algunas partes.

Es importante advertir que de ninguna manera las lluvias que se presentan en estos días significan que la sequía ha llegado a su fin; para nada, apenas son un paliativo gracias al frente frío que desestabilizó la atmósfera, pero una vez que finalicen sus efectos volverá el calor y así estaremos hasta que se generalicen las lluvias a mediados de mayo.