Con el apoyo de la Secretaría de la Cultura y las Artes y la participación de la Escuela Superior de Artes de Yucatán, la Sociedad Artística Ricardo Palmerín trasladará las cenizas del reconocido poeta José Díaz Bolio (1906-1998) al Monumento a los Creadores de la Canción Yucateca, en solemne ceremonia que tendrá lugar el miércoles 30 de mayo, a las 10:00 horas, en el Cementerio General de Mérida. La entrada es libre.

Las cenizas serán introducidas al recinto por la señora Margarita Díaz Rubio, hija del homenajeado y presidenta de Patronato Pro Historia Peninsular de Yucatán. Durante el acto harán uso de la palabra el maestro Enrique Martín Briceño, director general de la ESAY, y el profesor Luis Pérez Sabido, presidente vitalicio de la Sociedad Palmerín.

En la parte artística se contará con la participación musical del Dueto de Ricardo Jiménez y Rodolfo Santos que interpretarán tres temas del compositor Ricardo Palmerín: el bambuco Cobarde, con letra de José Díaz Bolio, y Mi tierra y Las golondrinas, con letras de Luis Rosado Vega. Igualmente recordarán la fantasía oriental Musmé, con versos de José Díaz Bolio y música de Emilio de Nicolás. La conducción del programa estará a cargo del maestro Paúl Rodríguez González, director de la Fonoteca Adda Navarrete del Centro de Investigaciones Artísticas de la Escuela Superior de Artes.

El poeta José Díaz Bolio nace en Mérida, Yucatán, el 6 de agosto de 1906 y fallece el 13 de octubre de 1998. Estudia en Nueva York. En 1920, Ricardo Palmerín le enseña los géneros de la trova yucateca. En 1930, es locutor en la Ciudad de México. Allí escribe para Emilio de Nicolás las letras de Musmé y Retorno, que graban Alfonso Ortiz Tirado y Pedro Vargas; su poema Cobarde, lo musicaliza Ricardo Palmerín. Estudia guitarra con Ramón Donadío y Silvio Alkalay. Canta con orquesta en la XEW. Escribe libros y artículos sobre el culto crotálico en la cultura maya. En 1967, en el álbum Canciones de Yucatán se publica la partitura de su clave Siempre. En 1989, recibe la Medalla Yucatán. En 1994, graba dos casetes y publica un cancionero con 44 temas de Palmerín. Su busto en bronce engalana una avenida del norte de Mérida. Su retrato al óleo forma parte de la galería del Museo de la Canción Yucateca.