Después de varias semanas de heladez, ya el calorcito empieza a hacer presencia; ahora a mecer nuestra hamaca para poder ventilarnos, porque si no, cuando llegue tu recibo, vas a cantar la canción de Juan Gabriel: “Hoy me he despertado con mucha tristeza”; ahora los lugares más caros para ir no son restaurantes, sino los cajeros de la Comisión Federal de Electricidad o las gasolineras, mare dentro de pronto todo mundo en bicicleta porque no hay lana.

Hablando de dinero, en días pasados se realizó el concierto de homenaje a Manzanero en Chichén, donde la aristocracia y el alto pedorraje pudieron disfrutar de la música del yucateco más universal, y digo esto porque los precios no permitían que un chen asalariado disfrutara a don Armando en la máxima zona arqueológica del Mayab. Y hablando del Mayab, pues el concierto tuvo gente, pero que no hubo la respuesta esperada; nuevamente les digo: le hubieran bajado los precios y se atiborraba ese negociante.

Los que sí tuvieron gente y de qué forma fueron los del PRI, que realizaron un encuentro con su militancia en el recinto de la Feria de Xmatkuil, que recibió a 40 mil priistas que fueron a compartir con el precandidato a gobernador Mauricio Sahuí Rivero; un evento donde siguieron cerrando la heridas y empiezan a mostrar músculo con sello de unidad; una reunión de amigos y de familias reunidas y unidas por y con un mismo objetivo, que es ganar las elecciones el 1 de julio.

A unos días de terminarse la precampaña, esta reunión deja una vara bastante alta para los demás partidos que van por el mismo objetivo. La candela de las campañas empieza a tomar más altura con sus llamas, un fuego que empieza a sentirse, porque cada vez le echan más leña a la hoguera. Ya se empieza a ver a algunos cooxvirares pasándose a otro bando. El fuego empieza a correr de manera rauda, la cosa se empieza a poner caliente; como dicen en el pueblo: está chokó la cosa, basta ver si de tan caliente que está alguien se quema, masinó.