Este clima que hay no da ganas de hacer nada, sólo de tomar un caldito bien caliente, de esos que hasta el vaho ves, o estar remojando tu bizcocho en una taza de chocolate, mare auténtico deleite de la realeza, pero, como no soy de la realeza, tengo que seguir chambeando, masinó; aunque lo escriba acostado, hay que escribir este negociante, pero no acostado en hamaca porque hay mucha humedad por el frío.

Y hablando de frío, así parece estar el termómetro de las precampañas, porque nomás es poca la gente que habla de ello, aunque ya nos empezaron a llenar la ciudad con propaganda, pero, según el INE, es sólo para los que pertenecen al partido político, ¡semejante vacilada!; sí hombé, vas a tapar tu ojo para que no lo veas, helá, pero al caso ahí están.

Lo que llama la atención es por qué no dejan que se pongan lonas o carteles para promocionar obras, que por cuidar la vista urbana de la ciudad, y nosotros sí tenemos que chuparnos toda esa propaganda. ¿Acaso eso le da realce a la ciudad?, realmente no lo creo.

Lo que tampoco se cree al cien por ciento es la famosa “UNIDAD” que los partidos gritan a pecho abierto, porque mientras no se definan todas las posiciones y rebanadas del pastel, no podrá despegar la campaña de los partidos; se siente un clima de incertidumbre, porque, en el PAN, no es un misterio que los vilistas no tienen buena relación con los de Renán, que a su vez tienen inconformidad con la gente de Cecilia que quería que ella fuera la postulada, y la pugna entre Raúl Paz y Huacho Díaz por el Senado hace fuerte el rumor de que el último podría irse a Morena.

En el PRI siguen con la operación cicatriz, pero tampoco están resueltas las posiciones; en días pasados corría el rumor de que sería Víctor Caballero el propuesto a la alcaldía, otros dicen que Panchito Torres. Lo que es una realidad es que al militante lo tienen mareado y no sabe para dónde ir.

Lo que se percibe en los partidos es que la “UNIDAD” es de fotografía, porque, a la hora de la foto, todo el mundo sonriendo, aunque por dentro se estén comiendo, masinó.