La inauguración de la Copa Mundial Rusia 2018 ha tenido como principal efecto que tanto la política nacional como las campañas partidistas hayan sufrido un eclipse total. Así, las discusiones más relevantes para la sociedad han sido sustraídas de manos de los partidos políticos y las pugnas entre los candidatos dejarán de fijar la agenda cotidiana para pasar a segundo término, luego, mucho después, del “jogo bonito”.

Lo que, además de aliviarnos de la grosera spotiza con que nos castigan los medios por indicaciones de la autoridad electoral, puede tener repercusiones adversas para los partidos cuya estrategia se basa en la polarización social extrema y en la promoción del voto colérico.

Una muestra de la polarización que los grupos de presión nos quieren imponer es el ocultamiento, por más de dos semanas, de los resultados de una encuesta elaborada bajo encargo del Consejo Mexicano (antes de Hombres) de Negocios, que situaba en segundo lugar al candidato José Antonio Meade Kuribreña y que acreditaba el desplome de la candidatura de Ricardo Añaya, a raíz de los videos protagonizados por los Barreiro.

Los promotores del voto útil decidieron darle otra oportunidad a su candidato in pectore, que, a dos semanas de las elecciones, no tiene posibilidad alguna de recuperación, pues su radicalismo linda ya en el ridículo. Al final la estrategia de Meade Kuribreña está dando resultados al conquistar el segundo lugar y que se empata con la legendaria táctica de tierra que tan buenos resultados le ha dado al PRI.

La esplendorosa inauguración del Mundial en tierras moscovitas dio cuenta de la grandeza cultural que ha acompañado a Rusia en su historia, lo mismo que de su capacidad organizativa, que incluyó la utilización de la tecnología para evitar eventos meteorológicos incómodos, así como de su nuevo impulso a la apertura hacia la comunidad internacional.

Lo que fue coronado por la primera goliza (5-0) que propinaron los anfitriones al representativo de Arabia Saudita, que se interpretó como un presagio de que en este mundial veremos muchos goles.

La confrontación España-Portugal, aunque fue empate, no pudo ser más espectacular, pues vimos 6 goles, alzándose Cristiano Ronaldo con un hat trick y un gol, el tercero, de dimensiones imposibles.

La hazaña corrió a cargo de Islandia que le sacó el empate a uno a la “favorita” Argentina, opacando así a las grandes estrellas del Plata.

El triunfo de México sobre Alemania reivindica el espíritu deportivo y demuestra que los mexicanos, a pesar de todos los obstáculos que tenemos que enfrentar, poseemos la fortaleza necesaria para alcanzar los objetivos que nos proponemos y que no necesariamente ganan los mejor rankeados.