En la película “The Minority Report”, basada en una historia del escritor Philip K. Dick, el protagonista, Tom Cruise, es un investigador capaz de predecir los delitos, todo lo contrario de la realidad en la que ni es posible predecir cada ilícito, ni estar presente en el momento en que ocurre.
Y si bien existen cada vez más datos y análisis que permiten planificar estrategias de prevención eficaces, los delitos siguen ocurriendo en todas las sociedades, por eso es que la efectividad de la prevención por un lado y la del sistema de impartición de justicia, que busca esclarecer los hechos y encontrar a los autores del delito, por otro, dependen de variables diferentes, aunque sean tareas interconectadas.

El sistema de justicia trabaja mediante una cadena de responsabilidades en la que cumplen un papel fundamental los investigadores, cuya principal arma contra la impunidad es su capacidad de reconstrucción del pasado, dado que, a diferencia del mundo de ficción de “The Minority Report”, en la realidad los delitos ocurren, en su mayoría, sin ser presenciados. De ahí la importancia de la pericia y rapidez de las policías y fiscales investigadores.

Se acaba de publicar un reporte de Impunidad Cero, firmado por el investigador Guillermo Raúl Zepeda Lecuona, que se enfoca precisamente en la evaluación del trabajo de las procuradurías en México, resaltando este papel fundamental que tienen las instancias investigadoras para que los delitos no queden impunes.

Sus datos arrojan que si bien cuando una persona es llevada ante un juez tendría hasta 70% de alcanzar una sentencia adversa, en México hay apenas 1.14% de probabilidades de que un delito sea denunciado y esclarecido, a causa de la actuación de estas instancias locales.
El experto apunta que “el cuello de botella del sistema de justicia penal, el corazón de la impunidad y de la escasa capacidad de disuasión penal del Estado, está en el ámbito de la procuración de justicia”.

En el estudio se consideraron variables como la tasa de ministerios públicos por cada 100 mil habitantes, el presupuesto per cápita destinado al sistema de justicia, grado de saturación y promedio de asuntos que se atienden, entre otras. Igualmente se midió la efectividad en el esclarecimiento de las investigaciones y la aplicación de soluciones alternas a un proceso penal.

Si bien iremos desmenuzando este estudio en entregas posteriores, desafortunadamente Yucatán aparece en el penúltimo lugar en el rubro de efectividad en la investigación.