¡Caramba! La columna Viernes Cultural y El Transcriptor están pasmados, sorprendidos, al leer la noticia de una agencia alemana: “La NASA envía esperma a la conquista del espacio”. Oye esto, exclaman ambos dos (como se dice), y leen juntos, entre sorbo y sorbo de sus espressos dobles, en alta voz, como Notarios, pero de los que no hacen chafa:

Han enviado al cosmos muestras de pizza, figuras de Lego, e incluso un automóvil, y ahora quieren experimentar si el ser humano sería capaz de reproducirse en el espacio. Un profesor de Astronomía dice: “Si el ser humano comienza a procrear en Marte, donde su cuerpo pesa poco más de un tercio de lo que pesa en la Tierra, la pregunta es cómo sería el desarrollo de estas nuevas formas de vida”.

Será un experimento muy interesante, es increíble lo que significa el avance de la ciencia, sentencia la querida de los viernes. ¿Cómo lo ves, erotómano de mi vida?

El también prócer de los viernes dice que primero preguntará la opinión del Dr. Raúl Godoy Montañez y de los sabios del Parque Científico y Tecnológico, para definir un criterio científico.

Sin embargo, luego de pensar un minuto, expone que él estaría dispuesto a que la NASA lo utilice como “conejillo de indias”. Sí, de plano. Yo me embarcaría a Marte, pero (siempre hay un pero, recuérdese), pero, acompañado, no solo.

Iría, sí, con Kim, JLo, Beyoncé, Tara Lynn o Ashley Graham.

Experimentaría, además, la veracidad del peso mayor de las curvas gemelas de las divas, si pesan ambas lo mismo, o más la izquierda que la derecha, o al revés.

Estoy listo, preciosa, a amarte en Marte.

De nada… Saludos…