La columna Viernes Cultural y El Transcriptor dejan de leer los periódicos y comentan los avances de la ciencia y la tecnología:

“Espejos inteligentes te dirán cada mañana si estás bien de salud o no”.

Son una superficie “espejada que esconde cantidad de cámaras y sensores diseñados para chequear el flujo sanguíneo, la oxigenación, la grasa subcutánea, la condición de la piel, entre otras cosas”.

“Te informa tu estado general y si hay alertas cardiovasculares, te manda a hacer gimnasia…”.

¡Increíble, extraordinario!, dicen ambos dos (como se dice), obviamente no son los mismos espejos que usaron hace muchos años los egipcios, griegos, etruscos y romanos. Con razón, ahora entiendo, dice el erotómano de la vida de la columna Viernes Cultural, y bebe otro espresso doble.

La querida de los viernes exige: ¿Qué es? ¡Explica!

Lo que pasa (como dicen ahora los jóvenes) es hace unos días hubo una rebelión de los espejos, de graves consecuencias para la humanidad. Kim se paró frente a un espejo y no alcanzó, llamaron a otro y a otro, y ni así, y se gestó una rebelión, entonces convocaron al sindicato único de espejos inteligentes y espejos estólidos para que alcanzara.

¿Y qué, no alcanzaba?

Pues no alcanzaban a cubrir el espléndido, suculento, delicioso, exquisito, magnífico, grandioso, exuberante (y suspira) cu-cu de mi adorada Kim.

De nada… Saludos….