El Transcriptor viste de gala con una chaqueta de cuello mandarín, llega puntual a la cita y, mientras espera, bebe por la especial ocasión, no su espresso doble, sino su sake, syou-chú, y amasake, y come su arroz sekihan.

Entre bocado y bebida, se dedica a hacer diversas reverencias a un público imaginario.

La columna Viernes Cultural está extrañada por todo este ritual del erotómano de su vida, y al leer la noticia, comprende y entiende:

“El 30 de abril de 2019, el actual emperador japonés, Akihito, abdicará del Trono del Crisantemo después de tres décadas a cargo de la jefatura de Estado.

“Un día después, su hijo y príncipe heredero, Naruhito, ascenderá al trono y comenzará una nueva era de esta dinastía milenaria. Será el 126° emperador japonés.

“El padre de Akihito, el 124° emperador Hirohito, gobernó durante 63 años, y el que abdicará, durante tres décadas”.

La querida de los viernes pregunta: ¿Y tú qué fumaste, cannabis u opio?

Por favor, con respeto, estás frente a un posible sucesor del Trono del Crisantemo, en un caso fatal de ausencia, Amaterasu no lo permita, de Naruhito.

A partir de hoy, mi nombre como emperador del Sol Naciente, es:

¡Rolandhito!

De nada… Saludos…