La Sociedad Amigas de la Música, que preside el maestro Carlos Esteva Loyola, y la Representación en la Ciudad de México de la Sociedad Artística Ricardo Palmerín, a cargo de don Felipe Pérez Pacheco, organizaron un emotivo concierto de música yucateca en homenaje al trovador Wilbert González Loría, nacido en Mérida en 1930, con actuaciones del Coro Amigas de la Música, dirigido por Lucero Prado de Loyola, la soprano Alicia Cascante, el trío Los Caminantes y la participación trovera del maestro Carlos Esteva, acompañado del trío y de un ensamble de cuerdas. El evento tuvo lugar la noche del pasado miércoles 8 de agosto, en el gran salón del Casino Español de la Ciudad de México.

Abrió el programa el trío Los Caminantes, de Wilbert Paredes, que interpretó Lirio Azul, de Luis Rosado Vega y Lorenzo Barcelata; Blanca Rosa, de Antonio Plaza y Guty Cárdenas; Desdeñosa, de Benigno Lara Foster; En tus ojos, de Pastor Cervera; La noche del silencio, de Luis Pérez Sabido y Ricardo Duarte; Meridanita, de Pepe Narváez, y Voy a apagar la luz, de Manzanero.

La soprano Alicia Cascante, acompañada del pianista Carlos Alberto Pecero, interpretó Mi tierra, de Luis Rosado Vega y Ricardo Palmerín; Soñó mi mente loca, de Alfredo Tamayo Marín; Presentimiento, de Pedro Mata y Emilio Pacheco; El caminante del Mayab, de Antonio Mediz Bolio y Guty Cárdenas; El ruiseñor, de José Monjiote, y La Mestiza, de Chan Cil.

El coro Amigas de la Música deleitó a la concurrencia con Peregrina y Las golondrinas yucatecas, de Rosado Vega y Palmerín; Semejanzas, de Samuel Ruiz y Palmerín; Nunca, de Ricardo López Méndez y Guty; Mérida, de Pepe Narváez, y una antología de canciones de Vicente Uvalle: el vals Invitación, De niño quise una estrella, con letra de Antonio Betancourt;  Serenata, Mérida blanca, Hay que ver y  la cantata Yucatán.

Cerró el programa la voz y la guitarra del maestro Carlos Esteva, acompañado del trío Los Caminantes y de un ensamble de cuerdas, con Mírame un momento, de Chan Cil; Claveles, de Manuel Machado y Palmerín; A Guty, de Ermilo Padrón, y A Yucatán, de Luis Espinosa Alcalá.

Por deferencia de los  organizadores, tuve el honor de conducir el programa artístico y de entregar el diploma de reconocimiento al veterano trovador homenajeado y entrañable amigo.