Mérida, Yuc.- En el municipio de Oxkutzcab se erigieron al menos tres construcciones católicas de importancia, la Parroquia de San Francisco de Asís, que incluso fue un convento franciscano, la capilla dedicada a San Esteban y la Ermita de la Virgen del Pilar.

Los datos del Catálogo de Construcciones Religiosas de Yucatán indican que esta zona tuvo que ser repoblada, ya que, aunque tenía gran importancia, buena parte de sus habitantes fueron enviados a otras áreas, también le impactó el levantamiento social de la guerra de castas.

De acuerdo con los datos sobre este lugar, el convento franciscano que se levantó en Oxkutzcab es uno de los más antiguos de la entidad; el 5 de mayo de 1581 fue dedicado a San Francisco de Asís. Se construyó con una capilla abierta que apoyó los trabajos de evangelización, aunque era muy pequeño.

Cogolludo señala que el R.P. Fr. Cristóbal de Rivera, ministro de los indios y gran reparador de los conventos, fue quien impulsó la construcción de las nuevas obras, la iglesia y ampliación del convento, aunque no logró ver el resultado final porque falleció en 1645.

Datos de las inscripciones que tiene dentro y fuera este templo católico indican que se terminó entre 1693 y 1699, mientras que el convento estuvo listo hasta los primeros años del siglo XVIII, con la casa cural, el cementerio y la capilla de la Soledad.

Aunque la construcción inicial era fuerte, el abandono del lugar y las vigas de madera cedieron, por lo que en 1890 el P. Barceló, como encargado del lugar, lo techó provisionalmente con huano; después, en 1903, el párroco J. Antonio Piñeiro lo techó con viguetas de fierro, en este proceso el municipio intentó ceder a los protestantes la capilla de la Soledad, pero los fieles se opusieron. El municipio intentó en los siguientes años derribar la parte del convento y la barda para abrir calle y fraccionar lotes para los vecinos, pero no se autorizó.

Con las obras, la capilla abierta quedó integrada como presbiterio y el arco de su fachada está integrado. Se puede observar el escudo con la imagen de San Francisco. Contaba con uno de los atrios más amplios, de casi cuatro mil metros cuadrados, además tiene una elevación se metro y medio sobre el nivel de la calle y un pretil de mampostería.

El bautisterio tiene una pila de piedra labrada, y además de la puerta principal tiene cuatro accesos laterales, cuenta con ventanas altas que ventilan el lugar. En los costados de la iglesia hay ocho altares con las imágenes de la Virgen del Pilar, la Purísima, la Virgen del Carmen, del Rosario, San Nicolás, San Vicente, la Virgen de la Esperanza, San Francisco, San Juan, la Dolorosa y el Cristo del Amor. Seis de esos altares están en nichos sacados de las gruesas paredes de la iglesia.