Mérida, Yuc.- A unos 80 kilómetros de la ciudad de Mérida se ubica el municipio de Temax, comunidad con una población de poco más de siete mil habitantes, que tiene una parroquia con su exconvento que data del siglo XVII y fue erigida en honor a San Miguel Arcángel.

En esta localidad también se dedicaron capillas a San José, Santa Bárbara, San Román y la Ermita, construidas en el siglo XVIII.

El templo católico levantado a uno de los ángeles principales, considerado también jefe de los ejércitos de Dios, mantiene la importancia religiosa que dio pie a su edificación, pues cada año se celebran fiestas en diversos meses del año. En septiembre toca al patrono, y miles de personas de ese municipio y pueblos vecinos participan en las actividades religiosas que incluye peregrinar por ese poblado llevando a hombros la venerada imagen.

En los registros de los historiadores, esta iglesia forma parte de la compilación de templos coloniales que realizaron diversos investigadores y que se imprimió en el idioma alemán, donde agruparon imágenes de las iglesias en nueve grupos; en el segundo volumen, la quinta ruta que va a Izamal incluye a Temax.

Algunos reportes señalan que este templo y ex convento comenzó a construirse en 1591 y se terminó en 1617, pero fue hasta 1760 que se convirtió en parroquia. Los rasgos de su arquitectura confirman que data del siglo XVII, cuando la orden de los franciscanos construyeron diversos templos en la entidad.

De acuerdo con los reportes del Catálogo de Construcciones Religiosas del Estado de Yucatán, fue levantado en el mismo sitio en que existió una capilla abierta con dos salas que actualmente son la sacristía, y piezas que servían de asilo a los misioneros, incluso conservaron el campanario primitivo situado en el muro norte del presbiterio.

El templo es de mampostería, de una sola nave cubierta con una bóveda de cañón; el presbiterio se ubica a tres escalones del piso de la iglesia, y hay dos pequeñas capillas laterales cercanas a éste que tienen altares de mármol, además de otras dos ubicadas a los lados de la entrada principal, una de ellas es el bautisterio y la otra es la entrada a la escalera de caracol que lleva al coro y a las torres del campanario.

La iglesia tiene, además de la entrada principal con marco de piedra labrada y remate piramidal en sus extremos, dos accesos laterales. Sus campanarios tienen forma de espadaña con tres arcos, uno por nivel; una de la campanas tiene una inscripción que señala que fue hecha en 1761 por Pedro Bonet para Don Claudio Martínez.

Su fachada exterior es sencilla, sobre la entrada principal hay un vitral alusivo a San Miguel Arcángel, con un escrito en latín: Quis ut Deus, que significa “Quién como Dios”, el cual tiene un marco de piedra labrada que se observa desde el exterior.