MÉRIDA, Yuc.- Con una convivencia familiar en el Seminario Mayor, seminaristas, amigos y maestros formadores se unieron ayer para agradecer a Dios por la conclusión de un año más del ciclo académico.

El Pbro. Gilberto Pérez Noh, rector de esta casa formadora, manifestó que como dice el Evangelio: “hacemos lo que nos toca, sembrando la semilla de la vocación, confiando de que se desarrolle en tierra fértil para que pueda germinar”.

“Es una gracia y bendición de Dios que nos dé más sacerdotes y de nuestro lado hay que trabajar para ello”, indicó el Pbro. Pérez Noh, quien acaba de celebrar 25 años de ordenación sacerdotal.

“Apenas el lunes pasado en Catedral fueron ordenados Edilberto Jacob López Chan, Argenis Jeovany Pech Sonda y David Alfonso Tejero Vega pero aún no es suficiente el número de sacerdotes que tenemos, pues va creciendo la cantidad de fieles”, agregó.

“Vemos y sentimos la necesidad de más sacerdotes para dar una mejor atención. Es importante la confianza que podamos tener en el Señor, pues nosotros somos sus colaboradores y Él es el que va realizando todo”, añadió.

El próximo viernes celebrarán una misa con el Arzobispo de Yucatán, en la que algunos seminaristas recibirán el ministerio del Lectorado. Posteriormente saldrán de misiones hasta el 27 de julio, teniendo tres semanas de vacaciones.