En su reciente libro “La sociedad dolida”, el ex rector, maestro emérito de la UNAM y ex secretario de Salud, Juan Ramón de la Fuente, habla sobre el trastorno que prevalece en la democracia -en este caso señala al populismo, que no solo se manifiesta en algunos gobiernos e ideologías de izquierda, sino también en la derecha- que no acepta la pluralidad de la sociedad de la que forma parte, al considerar como enemigas o traidoras a las minorías que no acatan sus designios y al oponerse de forma sistemática a los contrapesos.

La contienda ya no es entre dos fuerzas antagónicas, sino entre tres.

Recientemente la Coparmex y la fundación Este País dieron a conocer una encuesta electoral a la que llamaron inédita y de gran alcance y cobertura, cuyo proyecto y ejecución estuvo a cargo de la empresa Edmundo Berumen e Ipsos, en donde ambas se supervisaban mutuamente al realizar 13 mil entrevistas del 30 de mayo al 6 de junio.

La encuesta señala que el voto bruto para la Presidencia de México sería 21% para Ricardo Anaya; 13.6%, para José Antonio Meade; 41.7%, para Andrés Manuel López Obrador, y 2.3%, para Jaime Rodríguez, y el 21.5%. Esto significa que ni votando el mayor número de indecisos por PAN y PRI podrán alcanzar al candidato de Morena. Pero también existe una polémica entre los integrantes del Consejo Mexicano de Negocios, en especial contra su director Alejandro Ramírez, a quien señalan de ocultar y manipular una encuesta en donde aparece el candidato del PRI en segundo lugar.

En Yucatán el voto bruto para gobernador arroja para Mauricio Vila, del PAN, 27.3%; para Mauricio Sahuí, del PRI, 32.1%; Jorge Zavala, del PRD, 0.2%, y Joaquín Díaz, de Morena, 26.8%, y solamente el 7.2% no sabe por quién votar y el 0.9% no respondió.

La historia refleja que cuando sale a votar más del 63% las cifras no favorecen al instituto político gobernante, de acuerdo con los datos oficiales, cuando gana el gobierno del estado Patricio Patrón la participación electoral fue de un 68%; cuando recupera la gubernatura Ivonne Ortega para el PRI la participación electoral alcanzó un 69.8%; en 2012, con una participación del 75%, fue Rolando Zapata Bello.

Cabe señalar que las mediciones que favorecen a Morena se hicieron antes de que se conociera que Andrés Manuel López Obrador le diera en concesión directa la construcción de segundos pisos en la capital al constructor José María Rioboó, su asesor en el tema del nuevo aeropuerto.