Luis Fuente/Milenio Novedades
MÉRIDA, YUC.- La jueza primera de control de Mérida, Elsy Villanueva Segura, fue denunciada ante la Fiscalía Anticorrupción por cometer irregularidades y parcialidad en la causa penal 208/2017 que se trata de un millonario fraude en el que decretó el sobreseimiento y liberó al acusado Rodrigo Antonio Díaz Rodríguez por la supuesta prescripción del delito.

La afectada es la constructora “Maqte”, S.A. de C.V., que solicitó a la Fiscalía Anticorrupción que se investigue el actuar de la jueza Villanueva Segura, ya que no es la primera ocasión en la que emite resoluciones favorables al acusado Rodrigo Díaz, lo que habla de un posible contubernio.

Además de esta denuncia, la parte afectada apeló la resolución de la juez Elsy Villanueva, por lo será revisada por el Tribunal Superior de Justicia.

En la denuncia en contra de la juez, que es la 18/018, se solicitó que se actúe conforme a Derecho debido a que se violaron sus derechos y consideró que la juzgadora actuó con parcialidad para fallar a favor del acusado Rodrigo Antonio Díaz Gutiérrez.

Elsy Villanueva Segura decretó el sobreseimiento del caso  por supuesta prescripción del delito

El motivo de la queja y denuncia es el sobreseimiento de la causa penal 208/2017 que la juez Elsy Villanueva Segura decretó, a petición de la defensa del acusado, por el supuesto sobreseimiento del delito de fraude, ya que, entre otras cosas, no validó que el Ministerio Público haya aportado documentos certificados y cotejados, lo cual es grave porque esto daría pie a que ningún juzgador tomara en cuenta este tipo de datos de prueba y abriría la puerta a los acusados.

Además, argumentó que la Fiscalía General del Estado no acreditó en la carpeta de investigación de este asunto que el acusado Rodrigo Antonio Díaz Gutiérrez sea el representante legal del Corporativo “Rdiez”, que es la persona moral contra la que se presentó la denuncia de fraude por más de 7 millones de pesos.

No es la primera vez

En la denuncia se menciona que no es la primera ocasión que la juez Villanueva Segura es denunciada por irregularidades y por excederse en sus funciones para favorecer a Rodrigo Díaz, pues en la causa 54/2016 en la que la afectada fue Marissa Torre Fuentelzas, en dos ocasiones sobreseyó el caso, de modo que el Tribunal Superior de Justica tuvo que intervenir y revocó esas resoluciones.

Otra prueba para argumentar la mala práctica de la juez Elsy Villanueva es que a finales de junio, Rodrigo Díaz había solicitado el sobreseimiento, pero ya en la audiencia, cuando se percató de que iba a ser llevada por la juez Suemy Lizama Sanz, él mismo se desistió de su petición.

Luego, de manera sospechosa, Díaz Gutiérrez volvió a solicitar audiencia para sobreseimiento y en esta ocasión fue llevada por la juez Elsy Villanueva, quien falló a favor del acusado. Esto, sin tomar en cuenta la imputación y vinculación dictada por los jueces Suemy Lizama Sánchez y
Kenny Burgos Salazar, respectivamente, la del Tribunal Superior de Justicia, que no solo dejó las medidas cautelares impuestas, sino también le retiró el pasaporte.

Tampoco valoró que el juzgado quinto de Distrito negó el amparo a Silvio Díaz Rodríguez, hermano de Rodrigo, quien también está vinculado a proceso por estos mismos hechos.

En esta causa penal, que es la 208/2017 del Juzgado Primero de Control, el afectado es la constructora “Maqte”, S.A. de C.V., en contra del Corporativo “Rdiez”, S.A. de C.V., cuyo representante legal es Rodrigo Antonio Díaz Gutiérrez, pero ahora involucró a su hermano Silvio Alejandro Díaz Gutiérrez y a Rommel Sánchez Angulo como comisario de esa empresa.

Silvio es víctima de su hermano, ya que mientras el primero solo posee una acción, Rodrigo tiene 49 mil 999, de manera que solo fue utilizado para crear la sociedad “Rdiez”, y en ese entonces Rommel era empleado de la empresa y obligado a fungir como comisario.

Se trata del mismo edificio que se haría en Chicxulub Puerto, pues Rodrigo Díaz Gutiérrez contrató a la constructora “Maqte”, S.A. de C.V., para realizar la obra, misma que comenzó en julio de 2014. Sin embargo, al poco tiempo Rodrigo Díaz comenzó a dar evasivas para hacer los pagos del avance de la obra, al grado de que le vendió un penthouse en más de 7 millones de pesos, el cual nunca entregó.

Dan 'boquetazo' a una casa de empeños en el sur de Mérida