Óscar Chan/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yuc.- La Asociación Estatal de Padres de Familia de Yucatán (Aepaf) A.C., Ni una Más A.C. y el Grupo de Padres TDAH denunciaron la violación a los derechos humanos de estudiantes con educación especial y a sus familiares en las escuelas públicas y argumentaron que existe un claro desinterés por parte de la Secretaría Estatal de Educación (Segey) en resolver estos casos.

En rueda de prensa, Paula Lira Moguel, presidenta de la Aepaf, indicó que el caso de violación a derechos humanos en contra de un alumno con capacidades especiales en la escuela “Álvaro Obregón” en Xcanatún en 2014, continúa sin una respuesta satisfactoria a pesar de que la madre del menor presentó dos denuncias ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (Codhey).

Puntualizó que el menor, que presenta Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), ha sido objeto de burlas, maltrato y otras violaciones a sus derechos por parte del personal de ese colegio, particularmente de la maestra Virginia Montesinos Navarro, quien aún se encuentra laborando en ese plantel.

Padres de familia alzaron la voz contra el maltrato a niños especiales. (Milenio Novedades)

“Solo ha habido una simulación de las autoridades de esa escuela y de la Secretaría de Educación, este caso no es aislado, es en general y lo sufren a diario los niños y adolescentes en instituciones educativas de carácter público en el Estado”, agregó.

Acompañada de la madre del menor, quién relató el “martirio” que ha vivido con su hijo en ese plantel, Lira Moguel pidió otra vez a las autoridades su inmediata intervención para que la inclusión y los derechos del niño sea una realidad y no continúen las simulaciones en la Segey. “La profesora aún se encuentra laborando en el plantel y con la misma actitud contra el niño. Incluso hace unos días le cerró las puertas de la escuela para que no entre”, abundó.

Recordó que se han interpuesto dos quejas ante la Codhey por este caso, la primera en 2014, la segunda en 2015, pero el organismo autónomo ha demostrado parcialidad hacia las violaciones de los derechos humanos del menor.

“Luego de más de dos años de la primera queja que se presentó ante la Codhey, se emitió una recomendación muy tibia que no protegió ni subsanó los derechos humanos de las víctimas; el menor, su madre y su hermana, quien fue también alumna regular de esa escuela”, señaló.

La presidenta de la Aepaf lamentó que hasta ahora el menor y su familia no hayan tenido justicia y por el contrario, continúe como víctima de agresiones.