José Salazar/ Milenio Novedades
MÉRIDA, Yucatán.- La vacuna contra la hepatitis tipo B también escasea en el sector privado de Yucatán, lo que pone en riesgo a los recién nacidos, reconocieron proveedores de dicho biológico consultados.

Rafael Solís, de la empresa Provac, dijo que la vacuna que se surte actualmente es la combinada para hepatitis A y hepatitis B; no obstante, este biológico se usa en niños a partir del primer año de edad.

La vacuna que escasea es la que se aplica a todos los bebés al nacer para prevenir la infección que puede, en casos severos, causarles la muerte.

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“No hay en existencia la vacuna contra la hepatitis B. Desde hace algún tiempo no se está surtiendo. No es problema de los proveedores, ya que ellos, por medio de sus canales de distribución, la mandan a todos los estados. Podría ser que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) no la ha liberado, debido a las pruebas de calidad que realiza, o no han llegado los lotes, lo cual ocurre desde el año pasado”.

Desde los fabricantes 

Por su parte, Luis Gerardo Durán Arenas, director del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (Censia) de la Secretaría de Salud, mencionó que se han registrado problemas de desabasto con algunos biológicos, pero en zonas alejadas del país, principalmente.

Descartó que existan “focos rojos” o situación de emergencia ante la falta del biológico. Son comunes las dificultades en la producción de vacunas, debido a los pocos fabricantes en el mundo, por lo que cuando algo falla, afecta a todos los países.

En 2015, la vacuna pentavalente acelular escaseó y fue hasta el año pasado cuando la Secretaría de Salud logró distribuirla en el país. Para evitar un nuevo desabasto, se suscribió un contrato con el laboratorio Sanofi Pasteur.

En el caso de esa vacuna, protege contra difteria, tosferina, tétanos, poliomielitis e infecciones por Haemophilus influenzae B. Debe aplicarse a los dos, cuatro, seis y 18 meses. Respecto de la vacuna contra hepatitis B, el funcionario dijo que “los tiempos de producción no coinciden con los tiempos fiscales”. Además, los recursos provienen de dos fuentes: ramo 12 de la Secretaría de Salud y el Seguro Popular, y cada una tiene sus reglas para liberarlos, lo que complica aún más el panorama.