José Salazar/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yucatán.- Cinco de cada 10 desapariciones de menores en Yucatán corresponden a mujeres adolescentes, que huyen de sus hogares por problemas familiares, sin embargo en muchos de los casos, son “enganchadas” por personas mayores de edad que conocen por medio de redes sociales, y que falsamente les ofrecen mejorar su calidad de vida.

México ocupa el primer lugar a nivel mundial en producción de imágenes de pornografía infantil, por lo que los menores se convierten en presa fácil de abusadores cibernéticos por la falta de pericia para detectar contactos con identidades falsas en redes sociales.

Noemí Mena Tello, titular de la Unidad Especializada en el Combate al Secuestro y Búsqueda de personas de la Fiscalía General del Estado (FGE) reveló que en 2017, cuatro adolescentes fueron rescatadas en otros estados y regresaron a Mérida para ser entregadas a sus familiares.

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Señaló que con la entrega del menor concluye la labor de la unidad a su cargo, pero cuando los menores son víctimas de algún ilícito, entonces el caso se canaliza a la Agencia del Ministerio Público que corresponda.

En 2017 la unidad tuvo 614 reportes de desaparición de menores, se resolvió el 95%, pero hasta abril de este año se han contabilizaron 203 asuntos, y el porcentaje de resueltos va en 83%.

Remarcó que ninguno de estos casos se trató de una desaparición con violencia, ya que todas las víctimas se fueron de sus casas de manera voluntaria.

Entre los casos de menores que se han ido de Yucatán, en 2017 se dio el caso de una adolescente que al parecer se encuentra en Tijuana, pero a pesar de que se ha pedido la colaboración a Fiscalía de Baja California, no se ha logrado ubicarla y regresarla a su hogar.

También se presentó el caso de otra menor, de la cual no se tienen noticias, pues la madre presentó la denuncia por la desaparición un mes después; la razón fue que esperó a que llegara el padre, quien trabaja fuera del Estado, para comentárselo y decidiera qué hacer.

Noemí Mena destacó que hay menores que se han convertido en “clientes frecuentes”, ya que más de una vez se han escapado de sus hogares. “Estos menores ingresan a un programa de apoyo psicológico de la Fiscalía, en donde además de recibir atención especializada, se involucra a los padres para conocer cuál es la causa que motiva a los adolescentes a huir de sus casas”.

Agregó que el programa ha mostrado eficiencia, pues los menores que ingresan terminan por restablecer los vínculos familiares y dejan de presentar el deseo de huir.

Entre las causas que se han detectado en el entorno familiar de estos jóvenes se encuentran alcoholismo, adicción a las drogas o ambas, así como violencia familiar.

Sobre la desaparición de las jóvenes, la funcionaria recomendó a los padres involucrarse más con sus hijos, no dejarlos aislados, pues antes con saber que estaban en la casa era suficiente para tener la certeza de que no estaban en peligro; sin embargo, ahora los menores se encierran en su habitación y desde ahí, por medio de las redes sociales, pueden caer en manos de depredadores sexuales.