Una sesión de defensa personal puede quemar más de 800 calorías, la intensidad es superior a una clase de aeróbicos, la fuerza, velocidad y ritmo desplegados en cada entrenamiento literalmente ‘trituran’ la grasa acumulada en el cuerpo. Si a eso le añades una alimentación rica en frutas, mucha agua, desechas la carne de cerdo, aumentas el consumo de pescado y sigues el programa de desayuno como comida fuerte, una pequeña colación, almuerzo ligero, colación y cena ligera, los resultados serán espectaculares. Incluso si tienes poca experiencia con los alimentos, apoyarse en un nutriólogo es plenamente válido.

En el caso de las mujeres, el entrenamiento se traduce en cintura estrecha, piernas torneadas, brazos tonificados, pantorrillas marcadas y un cuerpo estético que, sin lugar a dudas, lucirá muy bien con los atuendos de moda.

Los beneficios a la salud proporcionados por las artes marciales son notables, mayor agilidad, fortaleza pulmonar, el sistema inmune se hace más resistente, la ropa sienta mejor en los practicantes, en sí todo cambia notablemente.

Muchos de mis alumnos y alumnas me refieren los cambios en su persona, en su manera de ser y, sobre todo, en su cuerpo. Aquellos brazos débiles se tornan poderosos, quien solía cansarse solo por alcanzar el camión o quedaba sin aliento al subir escaleras, ya no le pasa, la flexibilidad y elasticidad aumentan considerablemente.

¡Vive la vida a plenitud, con un cuerpo atlético!, lleno de pensamientos positivos, lo cual se traduce en mayor seguridad en todos los ámbitos.

¿Quieres sentir cómo se potencia tu cuerpo?, no lo pienses más, entrena artes marciales, trasciende y entra al selecto grupo de hombres y mujeres que se aman a sí mismos, que esculpen su cuerpo con el cincel de la disciplina.

Además, como valor agregado desarrollarás la habilidad para autoprotegerte, y todo un estilo de vida enfocado al aumento de la autoestima bajo la primicia de que es fuerte quien controla sus emociones, sabio el que aprende de todos y feliz el que está contento con lo que tiene.