MÉRIDA, Yuc.- Entre los grupos de riesgo de padecer complicaciones por las altas temperaturas se encuentran las personas que padecen diabetes, debido a que el calor y la consiguiente deshidratación aumentan la concentración de glucosa en la sangre.

“Esto es especialmente peligroso en personas mayores, con el reflejo de la sed inhibido, llegando en ocasiones al grado de descompensación que produce una situación conocida como coma diabético hiperosmolar, que es grave y que requiere ingreso. Esta es una complicación de la diabetes tipo 2 que implica niveles extremadamente altos de glucosa en la sangre”, explicó Raymundo Alvidres Quijano, responsable del programa Diabetimss, en la Unidad de Medicina Familiar No. 57 “La Ceiba” del IMSS.

De acuerdo con el último reporte epidemiológico, hasta el 24 de marzo se han diagnosticado en Yucatán, mil 231 casos nuevos de diabetes mellitus tipo II, 476 en hombres y 755 a mujeres.

El médico agregó que aunque el paciente diabético no tenga sed es necesario que beba al menos dos litros de agua al día. Indicó que además de la hiperglucemia por deshidratación, hay que tener en cuenta que el calor influye en la absorción de la insulina, lo que puede provocar alteración en las cifras de glucosa. “También hay que tener en cuenta que el tratamiento de la diabetes consta de dieta, ejercicio y medicamentos”.

“Una persona diabética con una buena educación en el tema estará preparada para adaptarse a las condiciones climáticas que se presentan durante el año”, destacó Alvidres Quijano, quien recomendó revisar los niveles de glucosa entre 2 a 4 veces al día, ya que el calor puede hacer que fluctúen, y consumir suficiente agua y bocadillos saludables que sirvan como colación entre comidas, en especial frutas de temporada.