Durante el mes de diciembre de 1921, Eduardo Noguera fue comisionado por José Reygadas Vertis, jefe del Departamento de Arqueología de la Dirección de Antropología, para que visitara la zona arqueológica de Uxmal y elaborara una monografía del sitio. Esta monografía va acompañada por una serie de fotografías que dan cuenta del estado en el que se encontraban los edificios del sitio arqueológico.

El mismo Eduardo Noguera menciona, en su reporte, que el estado de destrucción que presentaban los edificios era muy avanzado y manifiesta la urgencia de efectuar una exploración aunque sea durante un corto tiempo, lo que daría cuenta de las condiciones en las que estaban las construcciones. Este diagnóstico sería un dato actualizado, ya que los informes que se enviaron con anterioridad a la Ciudad de México llevaban retraso.

En la monografía se describe cada uno de los conjuntos arquitectónicos, se señalan algunos pasajes de los misioneros que llegaron a Yucatán durante el siglo XVI, así como de los primeros viajeros exploradores que dan cuenta de las condiciones en las que se hallaban los edificios.

En estas breves descripciones llama la atención la referencia que hacen del edificio denominado “Camposanto” y lo describe como un grupo de pirámides y terrazas que se encuentran en completa ruina y localizadas al norte de la Casa de las Palomas y al oeste de la Casa del Gobernador.

También nos señala que de las estructuras que integran el “Camposanto”, hoy conocido con Cuadrángulo del Cementerio, uno de los edificios es de dos pisos. Además, hay varias piedras esculpidas representando cráneos y huesos humanos y un ídolo arrodillado. Por el tipo de decoración en las plataformas se dice que el conjunto era un cementerio, pero en el lugar no se han encontrado restos humanos.

Es muy interesante cómo Noguera retoma la descripción de la edificación y por otro lado confirma la necesidad de una nueva visita, para dar seguimiento a la conservación del conjunto. La solicitud no se cumplió entonces, pero en 2003 realizamos la conservación emergente del edificio poniente, lo que ha permitido darle estabilidad, a pesar de que los otros inmuebles se encuentran parcialmente desplomados.