Para conmemorar el Centenario del Primer Bolero Mexicano, escrito en Yucatán en 1918, se ha integrado, por iniciativa de la Sociedad Artística Ricardo Palmerín, un comité de festejos que cuenta con el apoyo del Instituto Nacional de Bellas Artes, el Instituto para el Desarrollo y Fomento del Bolero en México, la Secretaría de la Cultura y las Artes del Gobierno del Estado, la Escuela Superior de Artes de Yucatán, el Museo de la Canción Yucateca, y la simpatía y solidaridad de valiosas instituciones de todo México.

Se trata del bolero Madrigal, escrito en la Hacienda Cacao, Yucatán, durante las fiestas del Santo Cristo del Amor, en agosto de 1918. El autor de la música es el trovador Enrique Galaz Chacón, nacido en Hunucmá el 27 de marzo de 1897 y fallecido en Tijuana, Baja California, cerca de 1975. La letra es del periodista Carlos R. Menéndez González, nacido en Tixkokob el 10 de mayo de 1872 y fallecido en Mérida el 12 de diciembre de 1962.

Transcribo la letra: Dicen que en la retina del que ha muerto la última imagen retratada queda, como el divino rostro de una hermosa en la delgada cartulina tersa. Si eso es verdad, cuando me esté muriendo clava en mis ojos tus miradas tiernas, para tener dos astros que me alumbren en mis noches debajo de la tierra.

El primer bolero mexicano será interpretado en el concierto del XX Aniversario del Coro de Santiago de Querétaro, acompañado de la Camerata Santiago de Querétaro, dirigidos por el maestro Jesús Almanza, con arreglos del maestro Francisco Escobedo Pech. El evento tendrá lugar el miércoles 4 de julio, a las 20 horas, en el Teatro de la Ciudad, de aquella entidad, al que he sido invitado a decir unas palabras alusivas. La entrada es libre.

En el mismo concierto, el Coro y la Camerata estrenarán el son arribeño Mujer Queretana, con letra mía y música del pianista y director musical Miguel Muñoz Gutiérrez. El programa incluye varios temas yucatecos: Nunca, de Guty Cárdenas y Ricardo López Méndez; En mis brazos, de Felipe Domínguez Romero; Yo sé que volverás, con letra mía y música de Armando Manzanero; Corazón baldío, de Felipe la Cruz y José Antonio Ceballos, y Dos palabras, de Francisco Escobedo Pech y José Miguel Rosado Pat, así como otros temas de variada procedencia. (Continuará)