MÉRIDA, Yuc.- La población yucateca adulta mayor –conformada por unas 200 mil personas–, en el caso de los hombres, pierde 8.5 años de vida saludable a causa de las enfermedades crónicas. En el caso de las mujeres, pierden 10.6 años a causa de estos males, de acuerdo con un estudio publicado recientemente por los Institutos Nacionales de Geriatría (Inger) y de Salud Pública (INSP).

El promedio nacional es de 8.5 años para hombres y 11 para mujeres

La investigación, denominada “Carga de la Enfermedad en Personas Adultas Mayores: Un Reto para México”, revela que la esperanza de vida de los hombres y mujeres en Yucatán es de 64 y 68.9 años, respectivamente. El promedio nacional es de 72.3 años en el caso de las hombres y 79 años en las mujeres.

Son 25 los padecimientos que aquejan a este sector de la población liderados por la diabetes mellitus.

Entre los principales males se mencionan la enfermedad renal crónica, enfermedades cerebrovasculares (embolias), cardiopatías (infartos), Alzheimer, dolor de cuello, espalda baja, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (Epoc), infecciones respiratorias, consumo de alcohol, cáncer de tráquea, estómago, próstata, colon e hígado, osteoartritis, depresión y trastornos musculo-esqueléticos, entre otros.

De acuerdo con el estudio, las mujeres yucatecas pueden fallecer hasta 20 años antes de lo estimado a causa de las enfermedades crónicas, mientras que los hombres hasta 13 años antes de lo esperado.

A partir de los 60 años, los yucatecos viven en promedio seis años con discapacidad y las yucatecas 9.4 años.

El estudio del Inger e INSP concluye que México debe desarrollar un sistema de protección social que abata los riesgos catastróficos y que contribuya al aumento de la esperanza de vida saludable.
Asimismo, señala que no es posible postergar más la respuesta de los servicios de salud a las necesidades de los adultos mayores.

Por su parte, el subdirector de Investigación Epidemiológica Geriátrica y uno de los autores de este estudio, Raúl Medina Campos, destacó en entrevista la importancia de fortalecer el autocuidado y la promoción de estilos de vida saludables, debido a que la promoción de la salud y la prevención son aún pobres entre los mexicanos. Como ejemplo, se refirió a la epidemia de obesidad, cuyas complicaciones son prevenibles mediante cambios en el estilo de vida, pero la población no los adopta.