MÉRIDA, Yuc.- Generar una sonrisa en el rostro de los niños, hacer brillar sus ojos de emoción y llenar sus corazones de felicidad y amor es el único objetivo de Santa Claus, el habitante del Polo Norte que llega con regalos las noches de Navidad a todas las casas.

De barba y pelo largo de color blanco, siempre sonriente y con grandes mejillas coloradas, Papá Noel llegó acompañado de sus renos, cargado con juguetes que ha fabricado en su taller; se sentó junto a la chimenea y sonrió.

Ataviado con su elegante traje color rojo de terciopelo con vivos blancos, calzando brillantes botas negras, portando gorro con borla y amplio cinturón negro, Santa Claus inició la entrevista estirando la mano para presentarse como un personaje mítico de la época navideña.

Amable, pausado y de buen humor, compartió lo que para él es la Navidad: “Significa el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo. Además, es una fecha muy representativa para los países nórdicos, como del que provengo. Si recuerdan, mi familia poseía mucho dinero, el cual me heredaron y utilicé todo para dar regalos a los pobres durante la Pascua y después me convertí en monje, y más tarde mi ejemplo de generosidad y bondad sirvió de inspiración hasta convertirse en una tradición”.

Dijo que los niños, aparte de ser el futuro del mundo, son los seres más auténticos a quienes los adultos deben aprenderles mucho.

“Yo sigo aprendiendo y encontrando cosas diferentes en cada niño que trato, que veo, que visito y que me entrega su cartita”, comentó tras sonora carcajada.

¿Tecnología o juguetes?, ¿qué regalos quieren los niños yucatecos?

Compartió que tiene sus ratos buenos y malos, pero siempre en estas fechas se siente muy feliz porque sabe que interactuará con los niños, a quienes motiva para que se porten bien.
“Pórtense bien y sean obedientes con su padres para que obtengan como recompensa un regalo en reconocimiento a su esfuerzo”, apuntó.

Cuestionado sobre lo que lo hace sentirse triste, respondió que sólo las historia de dolor de los niños enfermos; “sin embargo, trato de provocarles una sonrisa que alivie su mente y su alma”.