Henry Chablé/Milenio Novedades
MÉRIDA.- Para el esgrimista yucateco Julián Ayala Navarrete, acudir a unos Juegos Olímpicos es lo máximo que le puede pasar a un deportista de alto rendimiento, y aunque sabe que el camino con destino a Tokio 2020 será difícil, tiene en claro que la destacada actuación que tuvo en los pasados Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla, Colombia 2018, es un paso hacia esa calificación por lo que seguirá trabajando fuerte hasta obtener el pase.

En entrevista con Milenio Novedades, Ayala Navarrete platicó sobre su deseo personal de acudir a sus segundos Juegos Olímpicos (participó en Río 2016), pero para llegar a esa meta está consciente de que primero deberá tener una buena actuación en los Juegos Panamericanos 2019, que se realizarán en Lima, Perú.

“Ir a Río 2016 ha sido lo mejor en mi carrera, fue lo máximo, se cumplió mi sueño. En lo personal veo lejos aún Tokio 2020, me gustaría calificar pero primero me enfocaré en las competencias venideras como son los Juegos Panamericanos”, mencionó el atleta.

El sablista, que se encuentra vacacionando en Mérida, fue uno de los pocos mexicanos que conquistaron medallas en esgrima, disciplina que atraviesa por varios problemas a nivel federativo. Lo hizo junto a los bajacalifornianos Brandon Romo y Adrián Acuña, con quienes venció de manera apretada a los representantes de Cuba, 45-44, para quedarse con la presea de bronce en la prueba por equipos.

"Entrenamos para hacer bien las cosas, todos los días nos trazamos metas y con mucho trabajo las vamos cumpliendo"

“Fue muy bueno el resultado, aunque sabemos que pudimos obtener una medalla de distinto color nos sentimos felices por ese logro porque sabemos que hicimos lo mejor. Es un equipo bien acoplado, con Acuña llevo más de cinco años compitiendo y con Romo, dos”, dijo.

El también estudiante de la licenciatura de Administración en la UVM Chapultepec de la Ciudad de México, señaló que en la actualidad se encuentra en una etapa de madurez deportiva, lo que le ha hecho sobresalir en las diferentes competencias nacionales e internacional.

“Me considero muy metódico en el deporte, estoy en una etapa de madurez que me ha hecho comprender muchas cosas del mismo”, dijo.

A pesar que desde hace varios años compite representando a Nuevo León y en ocasiones sus triunfos no han sido reconocidos por las autoridades deportivas yucatecas, el esgrimista no olvida sus raíces y siempre que puede viaja a Mérida para convivir con su familia, el principal motor de su carrera.