“Solos llegaremos rápido, pero juntos llegaremos lejos”, me dijo un amigo y desde entonces he llevado en mente esta frase. El show pasado escribimos que, en nuestro país, no se sabe trabajar de la mano, es más, ni de los pies. Nos hemos esforzado en ver cómo hundir al otro y quizá sea esa la razón por la cual aún no ganamos el mundial de fútbol. Somos capaces de criticar la corrupción, frente a todos decir que México no avanza por los corruptos y decir que juntos acabaremos con este problema ¡Ah claro! Pero si el policía te para, rápidamente le preguntas: ¿Cómo lo podemos solucionar oficial? Y con ello, ese trabajo en equipo por terminar la corrupción se acaba.

Trabajar en equipo es más que difícil, implica un exceso de paciencia, perseverancia y comunicación. Para poder trabajar unidos todos los integrantes del equipo deben de querer colaborar y tener claramente sus objetivos personales.

Por ahí leí un excelente ejemplo sobre los resultados de trabajar en equipo: si una persona tarda 30 minutos haciendo una tarea, lo más lógico es que si dos hacen la misma tarea terminen en 15 minutos, ¿cierto? Pero la realidad es que pueden tardar mucho menos al potenciar su trabajo, al organizarse.

En todo equipo se requiere de un líder, quien, sin tomar la posición de jefe, escuche las propuestas de todos los participantes; así también es necesario que fomente el sentido de pertenencia, aumente la confianza entre los miembros y con ello la comunicación y, en especial, es importante que consiga un objetivo en común para todos.

Estoy seguro que en este año de decisiones para nuestro país será fundamental que los mexicanos nos dotemos de esa magia del deseo de trabajar unidos. ¿Estaremos listos?