Por Gildo González Angulo
Para muchos espectadores las exposiciones de arte no son otra cosa que eventos realizados en espacios especialmente acondicionados y que pueden significar un atractivo emocional, educacional o una forma de pasar un tiempo libre. Sin embargo todo esto no es suficiente para contar con un público asiduo a este tipo de manifestaciones artísticas.

Para los creadores, la exposición es el momento de entrar en contacto con los públicos y cerrar el círculo para el que trabajan. Y en el mejor de los casos poder comercializar el producto de su trabajo. Entrar en contacto  con estos públicos se convierte en una de las más importantes actividades de los artistas.

A través de los tiempos, la forma de realizar las exposiciones ha variado de acuerdo con las condiciones de las poblaciones en las que se llevan a cabo y las necesidades de los artistas para dar a conocer sus propuestas estéticas. Hay exposiciones desde las más sencillas y económicas, como sería seleccionar una colección de cuadros y colgarlos en un muro o sobre una serie de caballetes en determinado corredor o habitación; hasta aquellas en las que interviene un conjunto de profesionales para hacer con la obra de determinado(s) artista(s) toda una experiencia sensorial que permita una comunicación directa con las obras de arte, posibilitando así una mejor asimilación de los conceptos y de los contenidos. 

De la adecuada presentación de una exposición dependerá la respuesta  del público, que no llega hasta estos espacios de manera fortuita, por el contrario, toda exposición requiere de una adecuada y bien planificada serie de acciones de promoción y difusión.

Otro tema importante de las exposiciones es su inherente vinculación con la educación, pues se aprende mucho más por la observación y el análisis que por otros mecanismos, por lo que son estrategia fundamental de los museos.

Cuando un artista decide llevar a cabo una exposición, es recomendable entrar en contacto con curadores, museógrafos, gestores, quienes le aportarán las estrategias necesarias para hacer de ese evento un suceso completo y exitoso.

De lo contrario el poco público que se entere y visite la exposición encontrará más elementos negativos durante su recorrido que darán una lectura equivocada de lo que se está presentando.

Las exposiciones son la carta de presentación de los artistas y de las instituciones en las que se llevan a cabo. Una exposición efectiva  es una actividad aportadora y son estas exposiciones y sus características de diseño y producción lo que hace que las personas nos acerquemos, distingamos y admiremos las obas de arte.