Óscar Chan/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yuc.- De cumplirse los pronósticos de sequía para los próximos meses en el Estado, los agricultores y ganaderos serían los más afectados, por lo que se busca la forma de hacerle frente a estas condiciones meteorológicas que podrían generar graves consecuencias, subrayó la Secretaría de Desarrollo Rural del Gobierno del Estado (Seder).

Entrevistado sobre el tema, el titular de la Seder, Pablo Castro Alcocer, indicó que hasta ahora la dependencia no tiene un programa especial para atender la temporada de sequía, por lo que se está gestionando que de los 100 millones de pesos concurrentes que tienen programados para este año, una parte se ejerza para dotar productos a los hombres del campo.

Precisó que de esos 100 millones de pesos, el 80 por ciento proviene de la Federación y el 20 por ciento restante lo aporta el Gobierno del Estado; sin embargo, no hay un techo financiero específico para la sequía.

“No tenemos un fondo especial, pero si se registra la sequía, tomamos de allá el dinero para dotar a los agricultores de semillas mejoradas, sistemas de riego y azúcar, y para los ganaderos, alimento, forraje, granos, entre otros”, apuntó.

El funcionario estatal aseveró que este panorama afecta de diferente forma a los productores locales, de tal manera que el tipo de apoyo que se les entregue dependerá de su condición, tamaño y giro, entre otros factores.

“Dependiendo de la necesidad de cada productor nosotros iremos atendiéndolos si se llegara a dar el caso de sequía durante este año. Tenemos recursos concurrentes para brindarles apoyo, aunque no un fondo especial”, explicó.

Como informamos, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) advirtió que se esperan varios meses de sequía en la región, al pronosticar muy bajas posibilidades de lluvia en comparación con el año pasado.

Pocas lluvias 

Ignacio Mendicuti Priego, titular de Conagua en Yucatán, informó que se espera una reducción del 50 por ciento en las precipitaciones para este mes de marzo y de un 60 por ciento en el mes de abril.

Aunado a la época de estiaje, se esperan temperaturas muy cálidas durante estos dos meses, por lo que no se descartan registros máximos de hasta 45 grados Celsius, lo que motivaría a un incremento en los incendios forestales y un bajo porcentaje de producción de los productos de la temporada en el campo.