Redacción/ Milenio Novedades
MÉRIDA, Yucatán.- “Grábame, para que veas cómo me tiro mi clavado”, fueron las últimas palabras del joven Miguel Eduardo, quien murió de forma trágica, tras lanzarse del muelle de pescadores de Sisal, la tarde de ayer.

Miguel Eduardo, de 23 años de edad, y Antonio Isaac, laboraban para la plataforma “Uber” y ayer como parte de su jornada laboral, llevaron a dos familias al puerto de Sisal.

Los conductores arribaron cerca del mediodía y después de dejar a los bañistas cerca de la playa, decidieron quedarse un rato y pasear en el puerto.

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Cerca de las 13 horas caminaron hasta el muelle y como había calor, el hoy occiso quiso darse un “chapuzón”, pues según su acompañante, el mar se veía apacible y cristalino. Tras comer unas papas y tomarse un refresco, le comentó a su “camarada” que iba a darse una zambullida, no sin antes pedirle que lo grabara con la videocámara de su celular.

Personal de la Semefo recogió el cuerpo del hoy fallecido.

Al principio, Antonio, quien siguió la acción con el teléfono móvil, pensó que Miguel estaba bromeando. Sin embargo, para mala fortuna, el “clavado” fue en una parte baja del mar, lo que posiblemente causó que Miguel Eduardo se desnucara al instante al golpearse con el fondo.

Al ver que su compañero quedó inerte, Antonio Isaac pidió auxilio a paseantes quienes rescataron el cuerpo del muchacho, oriundo de Mérida.

El sitio de la desgracia fue acordonado por elementos de la Policía Municipal de Hunucmá, que a su vez dieron parte a las autoridades de la FGE. También tomó nota del lamentable hecho el capitán de puerto, Miguel Ángel Chim Chablé.

Más tarde, personal del Servicio Médico Forense (Semefo) se encargó de las diligencias de ley, y el posterior levantamiento del cadáver. El mismo compañero, cabizbajo, enseñó el material de grabación a las autoridades encargadas.

Por su parte vecinos de Sisal pidieron a las autoridades locales que coloquen un señalamiento de advertencia para no tirarse clavados, pues esa zona es baja e inclusive en un lateral hay restos de concreto.