Qué atractiva ha resultado esta nueva edición del ya tradicional Festival Internacional de Coros de Yucatán, inaugurada el viernes pasado en el Teatro Peón Contreras por el secretario de la Cultura y las Artes, maestro Roger Metri Duarte, y el incansable director coral Néstor Rodríguez Silveira, ahora presidente de la asociación civil Tumben Baktun, a cuya iniciativa fue instituida esta fiesta vocal en 1993.

El Festival abrió con las dulces voces de los Niños Cantores de Yucatán, dirigidos por Gaspar Gamboa, con números tan aplaudidos como el humorístico Dúo de los gatos, del italiano Gioachino Rossini, y El cumpleaños del cocodrilo, del ruso Vladimir Shainsky, donde lució su voz el expresivo Jorgito Cardeña. Le siguió el coro Quantum Beat, de Cancún, dirigido por Edgar González Salzmann, que nos deleitó con sus frescas interpretaciones a conocidos temas en inglés y español, y cerró la noche el fantástico Shemesh Quartet, con arreglos propios, que nos hizo bailar en nuestros asientos. Por cierto, este grupo ofrecerá un último concierto mañana lunes, a las 20:30 horas, en la iglesia parroquial de Mocochá. El grupo lo integran Ritta Rosales, Susana Ceniceros, Bruno Cisneros e Ittai Mazor.

Ayer sábado la fiesta coral continuó con los Niños Cantores de Mérida y el Coro de Cámara de Mérida, creados recientemente como un proyecto personal del fecundo y talentoso Néstor Rodríguez, alma y vida de este Festival; el coro Voces Claras del CEBA, dirigido espléndidamente por Margarita Jiménez, y el Coro de Cámara Canto Nuevo, de Chiapas, dirigido por el experto doctor Efraín Esperilla.

Hoy domingo, a las 20:30 horas, tendremos en el Peón al Coro del Instituto Superior de Música Esperanza Azteca, integrado por 16 coralistas de diez estados, dirigido por el maestro Uriel Ortega, con obras de Blas Galindo, Dante Andreo, William Dawson, Atahualpa Yupanqui, Leo Brower y otros autores.

Y al esperado Coro de Cámara Exaudi de La Habana, Cuba, magistralmente dirigido por la maestra María Felicia Pérez Arroyo, al que tuvimos oportunidad de admirar el pasado jueves en la itinerante Capilla Sixtina, presentado por Mérida Capital Americana de la Cultura, y al que me referí ampliamente en mi colaboración del domingo pasado.