William Sierra/ Milenio Novedades
MÉRIDA, Yucatán.- “Todos tenemos un plan de vida que el Señor Dios quiere de cada uno de nosotros, de ahí la importancia de los procesos vocacionales, pues permiten a los jóvenes elegir el camino que más le convenga”, dijo monseñor Pedro Mena Díaz, obispo auxiliar de Yucatán.

Entrevistado poco después de haber oficiado la misa de clausura del preseminario, que se realizó en la casa formadora de Itzimná, reiteró el gran apego que tiene hacia este proceso inductivo.

“Me da mucho gusto acompañar a estos jóvenes, sobre todo porque durante 15 años estuve al frente de los procesos vocacionales”.

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“Quisiéramos ver a muchos más jóvenes, aunque no vayan a ser sacerdotes”, monseñor Pedro Mena Díaz, obispo auxiliar de Yucatán.

Manifestó su satisfacción por el aumento de jóvenes que participan en esta etapa de discernimiento vocacional, luego de que el año pasado hubo una disminución en la asistencia, cosa que suele pasar.

Asimismo destacó el trabajo de la Pastoral Vocacional que realiza varias estrategias para abarcar toda la diócesis y eso se ve en la buena respuesta que se tuvo a los Círculos Vocacionales.

“En el Seminario se tuvo a cerca de 50 jóvenes y según me comentan, la mayoría estuvo participando en los cuatro círculos, lo cual habla de que hay interés por el discernimiento. Quisiéramos ver a muchos más jóvenes, que aunque no vayan a ser sacerdotes participen en los procesos, porque es la realización de su propia vida, según el plan de Dios”, concluyó.